El tabique de La Ercina que acabó con la igualdad de sexos
La excavación de La Ercina explora cómo la vivienda cambió la situación de la mujer

Imagen de la excavación durante el año pasado.
No fue hace tanto. Y fue así hasta que los vientos comenzaron a cambiar. Desde el Mediterráneo llegaban las vanguardias de fenicios, griegos y romanos con un aliento cultural que poco a poco cambió la manera de estar de las mujeres. Hasta entonces, su presencia en la Montaña era real. Vivían, amaban, sufrían y trabajaban en los espacios comunes para todos. Eran visibles y, por lo tanto, participaban de la vida social y política. Existían. Sin embargo, poco a poco comenzaron a ser confinadas a espacios secretos y el logro civilizatorio fue opacado. La vivienda fue la puerta de entrada de esta brisa que pronto se convirtió en un vendaval. Hasta entonces ovalada y diáfana, se volvió cuadrada y comenzó a dividirse con paredes que tabicaron los espacios femeninos. La mujer se quedó entonces en la cocina. Las divisiones internas sirvieron para separar los sexos entre el dominio político del hombre y el íntimo de la mujer. Esta es una parte de la hipótesis de trabajo que el equipo liderado por el profesor de la ULE Eduardo González Gómez de Agüero está a punto de iniciar en la nueva campaña del yacimiento de La Ercina. Las excavaciones en Peña del Castro comenzarán el 5 de agosto y permitirán avanzar en el conocimiento de la organización urbana y de la vida cotidiana de los habitantes de este asentamiento de la Edad del Hierro, uno de los enclaves arqueológicos más relevantes del noroeste peninsular.
Eduardo Gómez de Agüero destaca que los trabajos, en los que participan una quincena de arqueólogos, tendrán lugar este año en la zona de viviendas del yacimiento, donde han hallado una con planta cuadrada, muy rara para el lugar donde son ovaladas. Este novedad llega a la montaña a partir del siglo II por influencia mediterránea. Este construcción tiene además la peculiaridad de contar con divisiones internas: «Hay cocina y una de ellas, un horno empotrado en la pared», destaca el experto de la universidad, que añade que ese cambio cultural condujo a uno social: «Comienzan a marcarse las diferencias de género. Además, los patios se tabican y las mujeres con sus tareas quedan relegadas en ellos». Comienza el papel preponderante del hombre.
El equipo ampliará la excavación hacia el sector oriental del poblado para completar el estudio del almacén donde apareció una fusayola con una posible inscripción realizada con caracteres del alfabeto celtibérico. Esta intervención, según detalla Eduardo González Gómez de Agüero, director de la campaña, permitirá profundizar en el conocimiento de la organización urbana y de las características arquitectónicas del asentamiento, así como en su evolución a lo largo del tiempo. Los investigadores tratarán además de evaluar el impacto de las desigualdades sociales detectadas en campañas anteriores, relacionadas con la progresiva privatización de espacios abiertos, así como la influencia que pudo ejercer el contacto con otras culturas sobre la población del castro.
Como en campañas anteriores, la excavación irá acompañada de un amplio programa de divulgación histórica y patrimonial abierto al público. Durante las semanas de trabajo, el yacimiento podrá visitarse dentro de la iniciativa Yacimiento abierto por obras, que permitirá conocer la evolución de la excavación de la mano del propio equipo arqueológico. Incluirá además un ciclo de conferencias en el que participarán los grupos de investigación Hisarq e Hismecon de la Universidad de León junto a especialistas de la Universidad de Lisboa y de la Diputación de Pontevedra, así como visitas guiadas al Centro de Interpretación de La Peña del Castro, experiencias de visualización del yacimiento mediante gafas 3D, en la que participarán especialistas de Burgos, y talleres de arqueología que permitirán conocer de cerca los trabajos de laboratorio realizados con los materiales recuperados durante la excavación. Todas las actividades serán gratuitas hasta completar el aforo.
Las jornadas concluirán el fin de semana del 22 y 23 de agosto con una recreación histórica dedicada a las formas de vida de la Edad del Hierro y a los ejércitos romanos que participaron en la conquista del territorio, así como con la tradicional marcha hasta La Peña del Castro, en la que el equipo arqueológico presentará los principales resultados.