Diario de León

El pequeño pueblo leonés que conserva en su iglesia una pila bautismal medieval supuestamente regalada por San Francisco de Asís

Una pequeña localidad de La Cepeda conserva en su iglesia una pila bautismal medieval que durante una etapa llegó a utilizarse como fuente pública

La estación de Porqueros, en una foto de archivo, presta ya menos servicios a los vecinos.

La estación de Porqueros, en una foto de archivo, presta ya menos servicios a los vecinos.

Patricia de la Torre
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En la comarca leonesa de La Cepeda, muy cerca de Astorga, un pequeño pueblo conserva entre las paredes de su iglesia una pieza que conecta directamente con su pasado medieval. Se llama Porqueros, pertenece al municipio de Magaz de Cepeda y ronda los 50 habitantes. Su tamaño contrasta con un patrimonio en el que aparecen una pila bautismal medieval, antiguos escudos de armas, una custodia histórica, arquitectura tradicional y hasta un molino que continúa formando parte del paisaje local.

La cifra de población refleja la dimensión actual de Porqueros. Los datos del padrón correspondientes a 2025 recogidos por Todopueblos a partir del INE sitúan la localidad en 50 habitantes. El Ayuntamiento de Magaz de Cepeda, por su parte, aporta la principal referencia institucional sobre su patrimonio y destaca entre los «pequeños tesoros» de la iglesia una pila bautismal medieval con una historia especialmente curiosa: durante una etapa sirvió como fuente pública antes de regresar al ámbito patrimonial.

La pieza está rodeada, además, por una tradición que amplía su singularidad. Se cuenta que San Francisco de Asís pasó por Porqueros y regaló a su iglesia esta pila bautismal, labrada en una sola piedra e identificada por un cordón franciscano.

Porqueros conserva una pila bautismal medieval con una historia singular

La iglesia constituye uno de los puntos fundamentales para comprender el pasado de Porqueros. El propio Ayuntamiento de Magaz de Cepeda destaca varios elementos históricos conservados en su interior y menciona de forma expresa la pila bautismal medieval.

La pieza atravesó además un recorrido poco habitual. Según explica la administración municipal en la ficha dedicada a Porqueros, la pila llegó a utilizarse como fuente pública y posteriormente entró en fase de restauración. Una segunda vida cotidiana para una pieza religiosa medieval que ahora vuelve a adquirir valor como testimonio histórico de la localidad.

Junto a ella, la iglesia conserva una custodia donada por el Conde de Catres, acompañada por su funda, además de dos escudos de armas pintados sobre madera y colocados a ambos lados del altar. El Ayuntamiento explica que estos blasones procedían originalmente de la casa solar que los señores de Valdemagaz poseían en Benamarías.

La iglesia de San Julián, en Porqueros, conserva una pila bautismal medieval entre sus piezas de mayor interés histórico. La localidad leonesa, perteneciente al municipio de Magaz de Cepeda, ronda los 50 habitantes.

La iglesia de San Julián, en Porqueros, conserva una pila bautismal medieval entre sus piezas de mayor interés histórico. La localidad leonesa, perteneciente al municipio de Magaz de Cepeda, ronda los 50 habitantes.pueblosleon.com

El conjunto convierte el templo en una pequeña cápsula histórica dentro de un pueblo que hoy apenas alcanza el medio centenar de habitantes.

Porqueros y el pasado que todavía se reconoce en sus calles

El interés de Porqueros se extiende más allá de su iglesia. La configuración actual del pueblo cuenta también parte de su historia reciente. El ferrocarril marcó su desarrollo hasta crear dos espacios diferenciados: el barrio de la estación y el casco antiguo.

El Ayuntamiento de Magaz de Cepeda explica que la estación desempeñó un papel destacado en la economía de la zona. A través del ferrocarril llegó cemento destinado a la construcción del pantano de Villameca, mientras que los productos de la tierra encontraron en el tren una vía para salir hacia otros destinos.

Esa influencia permanece visible en la estructura urbana. El barrio surgido alrededor de la estación reúne viviendas de buena factura, mientras que el núcleo histórico conserva un trazado de calles más intrincado alrededor de la iglesia.

El nombre del pueblo también invita a mirar hacia el pasado. El Ayuntamiento recoge dos posibles explicaciones para el topónimo «Porqueros». Una lo relaciona con el término latino porcarium y con una zona dedicada a la cría de ganado porcino; otra lo vincula con la posible abundancia histórica de jabalíes en los valles y montes del entorno. La administración municipal presenta ambas posibilidades como hipótesis sobre el origen del nombre.

Porqueros conserva también arquitectura tradicional de La Cepeda

El patrimonio de Porqueros ofrece otra imagen especialmente reconocible del mundo rural leonés: una palloza redonda restaurada dentro del núcleo urbano. Esta construcción tradicional se suma a los elementos que permiten leer la evolución del pueblo a través de edificios y estructuras de distintas épocas.

Una fuente local dedicada a recorrer los pueblos leoneses identifica además el templo como la iglesia de San Julián y destaca tanto su pila bautismal como los escudos de madera. La misma referencia señala la presencia de la palloza restaurada y recuerda la importancia histórica de la estación ferroviaria para la llegada del cemento empleado en el pantano de Villameca.

Porqueros también conserva un molino vinculado al paisaje de La Cepeda. El agua forma parte esencial de la identidad de este territorio y el propio pueblo se encuentra junto al río Porcos, cauce que recoge las aguas del municipio, según explica el Ayuntamiento de Magaz de Cepeda.

El entorno completa la estampa con valles, vegetación, caminos y zonas de cultivo. La relación entre patrimonio construido y paisaje convierte a esta pequeña localidad en uno de esos lugares donde el tamaño resulta poco útil para medir la cantidad de historia acumulada.

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