POETAS ELECTRÓNICOS
El regreso del indomable Zapico
El fundador de bandas fundamentales de la música leonesa como Deicidas regresa ahora con Fiebre de Neón, un proyecto que comparte con Gonzalo Sanz en donde lo electrónico se funde con poesía y canciones

Felipe Zapico regresa con Fiebre de Neón, un proyecto que comparte con Gonzalo Sanz en donde lo electrónico se funde con poesía y canciones.
Felipe Zapico Alonso es músico inclasificable, pero al igual que fotógrafo o poeta. Si todo fuera una perfomance el navegaría por el centro del canal creativo mezclando disciplinas y disfrutándolas y, sobre todo, reivindicando. Ahora toca el turno a proyecto que comparte con Gonzalo Sanz. Y casi, lo que queda claro son dos cosas: que hay que acudir a estas actuaciones porque en el directo está la salsa y que son Gonzalo Sanz García: Máquinas, sampleo y producción. yFelipe Zapico «Zapi»: Voz y texto. Lo demás, está por ver y venir. Lo estrenó en Badajoz y se espera que en breve encuentre un espacio adecuado para hacerlo en León.
Acerca del dúo, la poesía es el origen. La electrónica, el cuerpo. El verso entra como pulso y sale como onda. Fiebre de Neón cruza dos trayectorias: la producción sonora y audiovisual de Gonzalo Sanz García y la palabra de Felipe Zapico, poeta con recorrido en recitales y escena. Y ante todo un Deicida dispuesto a ser ruidoso. «¡A las elecciones! ¡A las elecciones!...». Se le oía no hace mucho alertar.
Ellos mismos explican que esto nuevo es sampleo, síntesis y voz manipulados a mano sobre tres máquinas Roland. Electrónica oscura con vocación de club y de escucha, atravesada por texto recitado. La pieza se construye en escena: mismo repertorio, resultado irrepetible.
Hay un buen guiño porque sin humor no hay escena: Ana Curra le dio a 'me gusta'. Este proyecto se publica bajo Sala Mi Casa Records, sello que reúne electrónica, poesía y ediciones particulares.
Hablar de Felipe Zapico es hablar de Deicidas, una de las bandas más emblemáticas del punk-rock en León y en donde Zapico dio rienda suelta a su vertiente musical y escénica junto a José Luis Pajares formando un dúo indestructible. «Una banda de rock de los 80 que empezó con el punk y terminó algo más escorada hacia el rock. Sobre todo para ser vistos en directo. Me da la sensación de que la gente salía de nuestros conciertos más contenta de lo que entraba. Un triunfo, eso», explicaba de hecho Pajares a este periódico.
Entre estas evoluciones, Zapico se ha movido siempre desde proyectos individuales o colectivos y de carácter efímero o con intenciones de dejar una huella. En cualquier caso siempre desde la inquietud creativa que en casos como este de Fiebre de Neón opta por lo experimental. Pero en cualquier caso, como un creador que pide la voz y la palabra.