El corto leonés que conquista la Seminci
'Los Rapaces', el cortometraje dirigido por Julu Martínez llama la atención ante una sala de más de 300 butacas que disfrutaron de su proyección

Imagen del ‘Making off’ de ‘Los Rapaces.
León conquista la Seminci. La jornada del pasado domingo, 24 de octubre dejó claro que el talento de la provincia leonesa es inagotable en términos cinematográficos. Y eso ha quedado demostrado este domingo gracias a Julu Martínez, un berciano que, a través de un cortometraje basado en lo local, ha conseguido triunfar ante más de 300 personas. Los Rapaces, que es el nombre del corto que dura 18 minutos, ha supuesto un gran salto cualitativo para este leonés que ha disfrutado del festival lo máximo que ha podido.
Un festival del que se lleva, sobre todo, el cariño de los suyos. «Para mí es más importante el cariño de la gente que todo lo demás», comenta el director. Y lo ha hecho con un proyecto realizado en su tierra, en el municipio de Torre del Bierzo. «El corto es una cosa muy pequeña y cercana, pero también muy local, y hecha con mucho cariño y que va, en gran parte, por la gente que vive el día a día de esos pueblos como el mío», comenta.
Además, hacer la presentación en una sala llena, con más de 300 butacas ocupadas, hace que este proyecto haya cogido un nivel que no se esperaba y que espera que siga dando que hablar porque le hace estar muy orgulloso de todo el trabajo que ha hecho él y su equipo durante todo este tiempo. «La sala estaba llena y yo tampoco me lo esperaba», argumenta.
Y, por supuesto, no olvida la ayuda que le dio el Instituto Leonés de Cultura (ILC) en los inicios del proyecto, cuando fue el que mejor puntuación obtuvo y se llevo la subvención que le hizo poder llevarlo a cabo.
La Seminci continúa
El festival sigue su curso y, en la jornada de ayer, hubo varias proyecciones y actividades. La más aclamada fue para Stéphane Brizé y Good Little Soldier, su nuevo trabajo, una contundente sátira que ataca frontalmente las deshumanizantes políticas de personal de las grandes corporaciones. La película pone el foco en la violencia del sistema, y lo hace con una mirada ácida, llena de humor negro, poniendo en solfa los mensajes de autoayuda que proliferan en una sociedad tan absorta y alejada de las auténticas relaciones humanas como la nuestra. El punto álgido de la crítica llega cuando en la compañía obligan a sus empleados a participar en un ridículo «taller de la alegría» donde la hipocresía, el cinismo y la frivolidad se conjugan a la de una.
Pero no fue la única gran ovación, ya que el cineasta portugués Thiago Guedes también recibió la suya. Presentó ayer en el seno de la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid Aquí, su nuevo largometraje, que a lo largo de casi cuatro horas adapta a la gran pantalla las tres novelas llamadas Trilogía de Jesús, que supuso el adiós al cine del actor gaditano Manolo Solo, fallecido a finales del pasado julio.
Para terminar, los cineastas Raúl García y Ervin Han desplegaron la trama de La violinista, su nuevo largometraje, que ayer también se sumó a la competición de la Sección Oficial de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, tras alzarse cuatro meses atrás con el Cristal a la mejor película en el prestigioso festival de Annecy, el más importante certamen de animación del mundo.
Al festival aún le quedan cinco días para cerrarse, donde nuevos largometrajes serán expuestos ante el público interesado en el cine.