Diario de León

Emilio Silva y Santiago Macías presentaron «Las fosas de Franco»

«El reconocimiento al represaliado sólo ha sido simbólico»

Los leoneses Emilio Silva y Santiago Macías, durante la presentación de la obra

Los leoneses Emilio Silva y Santiago Macías, durante la presentación de la obra

Publicado por
Emilio Gancedo - LEÓN.
León

Creado:

Actualizado:

Su labor ha abierto camino en España. El rastreo, investigación, documentación y hallazgo de fosas comunes de decenas de personas asesinadas en la provincia de León a manos de efectivos franquistas ha supuesto uno de los revulsivos más concluyentes a la hora de hablar de la llamada «segunda transición» que se vive en España. Es una mirada atrás que tiene lugar hoy a través de libros, estudios, películas y documentales, y que persigue el verdadero restañamiento de las heridas y su rescate de las garras del olvido y la ocultación. Los bercianos Emilio Silva y Santiago Macías, cabezas visibles de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, son los responsables, en gran parte, de este movimiento. Y ahora, con Las fosas de Franco. Los republicanos que el dictador dejó en las cunetas (editorial Temas de Hoy), dejan constancia escrita de ese esfuerzo. Según cuenta Emilio Silva, el libro narra tanto los primeros descubrimientos de fosas comunes en El Bierzo, «a raíz sobre todo de la exhumación de Priaranza» (donde se localizó y dio entierro digno al abuelo de Silva) como las consecuencias legales y sociales surgidas después de aquello. Además, en el libro se enumeran todas las fosas halladas desde aquel entonces en España, «incluido un submarino hundido con toda su tripulación, el C-3, una verdadera fosa bajo el mar», apunta Silva. La idea de escribir esta obra como tal se les ocurrió tras las exhumaciones de represaliados en la localidad leonesa de Piedrafita de Babia, cuando, por primera vez, una juez de Villablino («un representante del Estado», dice Emilio) solicitó una prueba de ADN con cargo al Estado para comprobar la vinculación familiar de un fallecido con la persona que solicitó su cadáver. La ristra de reacciones sociales (y también políticas) que conllevó estos descubrimientos se encuentran incluidas en el libro, así como una buena cantidad de documentación sobre la situación en la que se desarrollaba la vida durante la contienda y en la inmediata posguerra. A pesar de todas las condenas, Silva admite que estos reconocimientos, aun siendo «importantes», «sólo han sido simbólicos». Y lo ejemplifica con la decisión del Congreso por la que exhumaciones de fosas conocidas pasan a ser competencia de los ayuntamientos. «Hay municipios grandes y con recursos y otros pequeños y sin un duro», por lo que esto es, según él, un «agravio comparativo». Lo que debería haber es «una oficina» que gestionara y equilibrara todas estas demandas. En la obra, sus autores también se refieren a la creación de asociaciones como la suya «en toda España».

tracking