El leonés José Luis Prieto saca a la luz una original novela, «Las confesiones»
Unos personajes con voz propia

El escritor y profesor de Psicología leonés José Luis Prieto, en una imagen de archivo
Las confesiones (Nostrum) es la historia de un escritor en declive, Diego Castelao, y, por extensión, también la historia de todos los escritores que alguna vez alumbraron una obra de gran éxito y luego cayeron en el olvido. Su autor, el leonés José Luis Prieto, ha querido llevar a cabo en esta obra una profunda reflexión sobre lo que en el fondo significa la literatura, y sobre cómo el ejercicio de ésta puede condicionar la vida de algunas personas. Prieto, que fue rector de la Uned en Ponferrada y ahora es profesor titular de Psicología, nos cuenta que escribió Las confesiones hace ya más de cinco años, y que, en el fondo, no es otra cosa que una reacción «al dominio de la literatura intimista» que con tanta fuerza proliferó en los últimos años noventa. Esa tónica general en las novelas de la época de adentrarse y describir con minuciosidad los sentimientos de los personajes -fundamentalmente mujeres-, es algo que hoy en día «está cambiando», dice José Luis Prieto. Así, su novela se centra, sobre todo, «en el significado de la literatura en general» y en lo que él llama «el club de los autores caídos»; ese conjunto de escritores que se ven apartados del estrellato después de haber disfrutado, durante un tiempo, de las mieles del éxito. Teniendo a la vista estos ingredientes, la novela ahonda en torno a lo «metaliterario» del discurso y en el original tratamiento de los personajes, seres que, como el propio ser humano, son siempre sorprendentes e indisciplinados. La historia arranca cuando Castelao, uno de estos literatos caídos, «terroristas de la palabra», los llama Prieto, recibe una inesperada propuesta editorial para ganar un importante premio. La condición es que la novela debe girar en torno al mundo de la mujer. Pero Castelao «no tiene ni idea de lo que es una mujer», advierte el autor. A partir de ese momento, la propia elaboración de ese texto hace que su vida cambie considerablemente, adentrándose en un mundo repleto de situaciones inesperadas. «Se mezclan tres historias en la obra: el esfuerzo de creación literaria del protagonista; el libro brillante que, a su vez, escribe su mujer, una metáfora de su relación de pareja; y la que relata el narrador de la novela». Ambientada en Vigo, Madrid y Roma, Las confesiones devuelve el protagonismo de la narración a los personajes, los verdaderos constructores del relato, y no el autor, un ser «no omnisciente» que va descubriendo paulatinamente a sus criaturas. En esta obra, asegura Prieto, «los personajes hablan con su propia voz».