La Fundación Vela Zanetti celebra con una exposición y un libro el medio siglo del mural de las Naciones Unidas
Cincuenta años gritando paz

Varias personas observan cuadros e ilustraciones del pintor Vela Zanetti
«Si solamente una de entre los cientos de personas que ven este mural se conmoviera y sintiera pena, yo me sentiría un soldado de la paz». Palabras del pintor Vela Zanetti, a propósito de su mural en las Naciones Unidas, de cuya inauguración ahora se cumplen cincuenta años. «El mensaje de Vela Zanetti -afirma el secretario de su Fundación, Eduardo Aguirre- es que el odio, el resentimiento que perdura después de las guerras, destruye más que las propias confrontaciones bélicas y por eso es necesaria la reconciliación. Afirmación que tiene mucha importancia viniendo de un exiliado, de un hombre que luchó en la Guerra Civil Española como teniente de la República y que perdió a su padre, injustamente ejecutado. Ese mensaje se puede aplicar perfectamente al momento bélico que estamos viviendo estos días. El pintor se inspiró para su creación en frases como la escrita por el filósofo Baruch de Spinoza: La paz no es la ausencia de guerra, sino un estado del espíritu». Para conmemorar el acontecimiento, la Fundación Vela Zanetti ha presentado una gran exposición dedicada a rescatar los momentos que vivió el artista burgalés tan unido a León en la ciudad de Nueva York recreando las circunstancias de toda índole que rodearon aquel momento y un libro con el que quedará memoria de la celebración del cincuentenario. Lectura del mural El mural de las Naciones Unidas comienza en una lectura de izquierda a derecha, con un prisionero de un campo de concentración agarrando un alambre de espino que al fondo tiene un niño esquelético, muerto... y termina con unos campesinos leoneses, la madre tiene un niño recién nacido en los brazos, mientras el padre ofrece un puñado de granos de trigo, que representa el comienzo de una vida nueva. Un mural fotográfico, que reproduce fiemente el original, es una de las referencias más importante de la exposición, que «se estructura -comenta Eduardo Aguirre- en varias partes. La primera, que se llama Pintor en Guerra, muestra al Vela Zanetti teniente de la República que lucha con las revistas que dirigió para los combatientes. Se pasa después a otra sala en la que está reflejado el exilio y le sigue otra, titulada Pintor en Paz, donde figura una frase importante que escribió el artista mientras esperaba la decisión de los que tenían que otorgarle la beca que le permitiría realizar el mural, y decía: «Mis nervios están tensos y parece que tengo la Catedral de León con sus dos torres sobre mi pecho». Para Vela Zanetti la espera de que la ONU se pronunciase fue casi traumática. Y, finalmente, en la sala del piso superior nos encontramos con los bocetos previos y una reproducción reducida del mural, que originalmente mide más de 18 metros de largo por tres y medio de ancho. Esta muestra permanecerá abierta hasta septiembre. Para la realización del libro que sirve de catálogo a la exposición, y que es uno de los más importantes dentro de la serie editada por la Fundación, se ha contado con trabajos de grandes personalidades relacionadas con el mundo del arte y de la política, como el actual Embajador de España en la Organización de las Naciones Unidas, Inocencio F. Arias, el vice-presidente de la Fundación Guggenheim, G. Thomas Tanselle, el Embajador de la República Dominicana en España, José Augusto Vega Imbert, el Catedrático de la Universidad Complutense Guillermo Suárez González, un leonés de gran prestigio y el secretario de la Fundación, Eduardo Aguirre. Este volumen, igual que la exposición, aporta también numerosos documentos inéditos, fotografías desconocidas hasta el momento y varias reproducciones de dibujos y pinturas de diversas etapas artísticas del célebre pintor.