Los actos conmemorativos del centenario de la dedicación del templo se prolongarán hasta noviembre
El Cabildo quiere acercar los secretos de la Catedral a todos los ciudadanos

Mario González, Manuel Pérez Recio y Felipe Fernández Ramos, ayer en la presentación de los actos
Acercar la identidad del primer templo de la capital leonesa a los ciudadanos y divulgar sus valores artísticos y religiosos son los principales objetivos del conjunto de actos conmemorativos del séptimo Centenario de la Dedicación de la Santa Iglesia Catedral, cuya presentación tuvo lugar ayer. El deán presidente del Cabildo catedralicio, Felipe Fernández Ramos, junto a otros cuatro miembros capitulares, explicó a grandes rasgos en qué va a consistir este programa de actividades culturales y religiosas. Entre todas ellas, se resaltó la necesidad de «destacar la identidad más profunda de la Catedral», según dijo Antonio Trobajo, uno de los miembros capitulares, concretamente a través de un extenso programa que posee dos partes bien diferenciadas: una fundamentalmente religiosa, que reflexiona acerca de la «función catequética» de la Pulchra Leonina, y otra más divulgativa y científica, cuyo fin es acercar los misterios y bellezas del templo a todos los leoneses. Así, en el mes de abril lo más destacado son las visitas guiadas a la Catedral y su claustro, patrocinadas por el Ayuntamiento de León, y el gran congreso La Catedral de León en la Edad Media, que tendrá lugar en el Auditorio, desde el lunes 7 al viernes 11 organizado por la Universidad y el Ayuntamiento con la colaboración del Cabildo. Riesgo en el triforio También se refirieron ayer los miembros del Cabildo catedralicio a las cada vez más numerosas y frecuentes voces que se alzan contra los problemas de conservación del templo. El deán presidente destacó la urgencia en la rehabilitación de un mural situado en la Capilla de Santa Teresa, así como de las puertas principales y en las vidrieras, aunque aseguró que la Catedral «no se va a caer», quitando así hierro a las denuncias de varias asociaciones leonesas sobre el deficiente estado de la Pulchra. No obstante, el administrador del Cabildo, Mario González, salió al paso para llamar la atención sobre un «tema preocupante»: el «riesgo estructural» que, según él, existe en la zona del triforio al haberse desmoronado parte de unos muros. Se trata, pues, de una obra que se precisa «con urgencia» y que necesita de una cantidad de aproximadamente «250.000 euros». También se mencionó el problema de los arbotantes del Norte, donde ya se han rehabilitado unos cuantos pero donde quedan aún cuatro por restaurar, es ésta una actuación que se acometerá «en breve», ya aprobada, pero cuya la fecha última aún no se conoce por depender directamente del Ministerio. Por último, Felipe Fernández Ramos resumió la situación de la Catedral de León diciendo que sus necesidades, aunque reales, «no pueden ni exagerarse ni tampoco devaluarse».