La línea de Feve León-Bilbao abre este mes el tráfico regular de viajeros
Llegó el viernes cargado de escritores y de historias, y se fue ayer, con sus primeros pasajeros a bordo. El Transcantábrico ha reinaugurado, después de doce años, una ruta que une León con Santiago de Compostela. Un turismo de lujo que supone
Una ciudad feliz en la que hablar de Feve es tocar la fibra del sentimentalismo, dijo el alcalde, Mario Amilivia. El hito de recuperar una línea condenada al olvido, añadió el presidente de Feve, Eugenio Damboriena. Un torrente de paisajes que se fijan en la retina y en la memoria, sentenció el escritor Juan Cobos Wilkins en nombre de los veinticuatro autores que han realizado el primer viaje del nuevo Transcantábrico, y cuyas impresiones quedarán reflejadas en un libro. El regreso del Transcantábrico es, más allá de un hito económico para la provincia, un viaje sentimental, según quedó de manifiesto ayer en el acto oficial del viaje que abre la nueva etapa del tren turístico. Al margen del universo lúdico y romántico que rodea al Transcantábrico, el presidente de Feve señaló ayer que la línea entre León y Bilbao de abrirá de nuevo al tráfico diario de viajeros a finales de este mismo mes. No especificó Damboriena el día concreto en que la histórica línea volverá a entrar en funcionamiento, pero sí aseguró que no será más allá de este mes de mayo. El presidente de la compañía ferroviaria explicó que se están realizando los últimos retoques al horario y los recorridos de los trenes, según los estudios realizados para conocer la potencialidad de la línea; pero rechazó ofrecer datos concretos a la espera de la presentación oficial de la apertura del viaje hasta Bilbao. Sí señaló, sin embargo, que se tratará de una programación «elástica», que se irá adaptando a la demanda por parte de los viajeros. El tren de Feve, el histórico Hullero, nació en 1894 con los 284 kilómetros que unían La Robla y Balmaseda para el transporte de carbón. En 1899 se inaugura el transporte de viajeros hasta Bilbao, y con el nuevo siglo la línea inicia el camino que recorre el Norte del país. Fue en 1923 cuando se unió la línea con la capital leonesa, a través del tramo Matallana de Torío-León. La agitada historia de este tren, que vertebró durante décadas la vida del noreste de la provincia, se interrumpió en 1991 con la orden del Ministerio de Obras Públicas, con José Borrell al frente, de cerrar la línea al tráfico de viajeros por el deterioro que habían causado años de abandono y falta de inversiones. Desde 1994 la línea se ha ido abriendo por tramos.