Los restos se hallaron en el solar donde se ubicará el Museo de la Evolución
La Junta no sabe qué hacer con 408 esqueletos medievales

El equipo investigador muestra al alcalde de Burgos las excavaciones
La Junta de Castilla y León deberá decidir el destino de los 408 esqueletos de la Edad Media y de los restos encontrados en las excavaciones arqueológicas del solar donde se ubicará en Burgos el Museo de la Evolución Humana y el Centro de Investigación Arqueológica. El codirector del proyecto científico de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, manifestó ayer que lo deseable es que esta importante colección de esqueletos permanezca a disposición de los investigadores, ya que tiene un gran valor científico. A su juicio, los esqueletos son documentos de los que pueden conocerse importantes datos sobre las costumbres, enfermedades y dietas de las personas en una época determinada. En la actualidad los esqueletos se encuentran depositados en el departamento de paleontología de la Universidad de Burgos y el resto de hallazgos arqueológicos en el Museo de Burgos. Según las excavaciones, realizadas durante siete meses sobre una superficie de 7.500 metros cuadrados, en este solar estaba el monasterio de San Pablo, de la orden de los Dominicos que fue construido en el siglo XIII y permaneció hasta el XIX. Se han encontrado hasta el momento más de 5.000 fragmentos de diversos materiales, sobre todo de cerámicas, así como suelos empedrados y algunos objetos de valor, como un vaso litúrgico. El solar en el que se ha hallado está situado en el centro histórico de Burgos, cerca de la catedral, y estuvo ocupado, después del monasterio, por un gran cuartel del ejército y, posteriormente y hasta nuestros días, por un aparcamiento de superficie.