Diario de León

El pintor levantino Antonio Navarro expone sus óleos hasta el día 17 en la sala de arte Bernesga

Mujeres y luz

Una de las obras de Navarro, siempre con la mujer como protagonista

Una de las obras de Navarro, siempre con la mujer como protagonista

Publicado por
M.C. Santos - LEÓN.
León

Creado:

Actualizado:

La pintura de Antonio Navarro es un prodigio de delicadeza, de luz, de ensoñación y, en definitiva, de belleza. Sus cuadros, pintados con un espectacular realismo impresionista, nos sumergen desde la primera ojeada en un mundo irreal, utópico, en una feliz Arcadia a través de la cual Navarro nos guía con mano de maestro. En cada uno de sus cuadros el pintor nos ofrece tres dimensiones distintas, primero el paisaje, un entorno en el que naturaleza se muestra, exuberante, en una eterna primavera. Después un pequeño bodegón de flores, frutas u objetos preciosos y en el centro de la composición, presidiéndolo todo, la figura de una hermosa mujer de gesto recatado que mira hacia su interior, con los ojos semicerrados para no ser heridos por el torrente de luz que el artista derrama sobre el lienzo. Los cuadros de Navarro están saturados de color, pero, milagrosamente, su espléndida paleta consigue que en ningún momento el exceso moleste. Logra el artista crear armonía a base de conjugar la ciencia del contraste. Sucede en sus obras lo mismo que en los paisajes naturales, donde nunca hay nada que sobre, nada que esté fuera de lugar. Así sus flores son como castillos de fuegos de artificio, su descanso en artesanas cestas de mimbre es sólo aparente, en cualquier momento pueden lanzarse en un vuelo milagroso más allá de la plana superficie del lienzo. Y las mujeres, las románticas mujeres de Antonio Navarro. Mujeres sin nombre, sin edad, seres anónimos que viven fuera del tiempo, seres etéreos recogidos en su propia circunstancia, saliendo de un sueño y viviendo en un sueño. Quizá en una primera impresión pudiéramos pensar que las mujeres que forman el harén pictórico del artista, están utilizadas simplemente como un elemento más de la composición, sin más transcendencia que las flores, los árboles o los objetos. Pero si nos detenemos ante ellas y las estudiamos en profundidad, nos damos cuenta de que en cada rostro, en cada figura, se esconde una historia. Estas mujeres prestan su figura al pintor, pero guardan para sí, tras sus párpados semicerrados, historias de amor, de sufrimiento, de misterio... Navarro comenzó su carrera de éxitos artísticos pintando personajes rústicos, hombres y mujeres del campo que ejercían de labradores o de ganaderos. Después pasó por una etapa en la que los niños fueron su principal motivo de inspiración y ahora dedicada sus pinceles casi exclusivamente a pintar mujeres. «Pero esto no es definitivo ni mucho menos, cualquier día los argumentos pueden cambiar totalmente, de la misma forma que está evolucionando mi forma de pintar. Hasta hace algún tiempo procuraba ceñirme a las normas más clásicas pero poco a poco estoy pasando al impresionismo , un estilo que me permite captar toda la belleza de la luz mediterránea, esa luz que llevamos dentro los que hemos nacido en las costas levantinas», afirma. La colección de óleos de Antonio Navarro puede verse, hasta el 17 de mayo, en la sala de arte Bernesga, de lunes a viernes, desde las 12.00 a las 13.30 y desde las 18.00 a las 21.00 horas.

tracking