El escritor Chema Rodríguez asegura que lo «hippy» fue «todo un camelo»
Escritor, periodista, guionista y director de documentales, Chema Rodríguez (Sevilla, 1967) ha viajado hasta la ciudad de Katmandú para comprobar qué queda del mítico movimiento hippy de los años sesenta. «Fue una moda de gente burguesa que, una vez les desapareció el dinero que les mandaba papá, se metieron en la droga y muchos terminaron destrozados con la heroína», explicó este escritor que ha narrado sus experiencias en Anochece en Katmandú (RBA). A su juicio, el movimiento hippy «fue un camelo». Rodríguez ha reproducido el mismo viaje que realizó Lorenzo del Amo en los años sesenta, uno de los primeros jóvenes españoles que se embarcaron en la aventura de intentar transformar el mundo. «Aquellos intentaron salvar el mundo; los de ahora intentan salvarse a sí mismos; pero unos y otros estaban muy colgados», dijo. Del Amo es, según Rodríguez, «de los pocos que supieron asimilar positivamente los vientos renovadores de la época». Fundó una compañía de turismo especializada en trasladar hippies a Oriente, se enamoró de una india (que luego le abandonó) y tuvo el infortunio de quedarse paralítico. Según dijo, lo de la espiritualidad y la quietud del alma era un cuento chino. «Era su coartada, una estrategia para no dar un palo al agua; la espiritualidad les duraba poco; en cuanto llegaba la noche se liaban con los asuntos de la tierra y no paraban hasta el amanecer». A su juicio, el movimiento hippy fue un fracaso porque «la realidad, te pongas como te pongas, se termina imponiendo».