Honores, disgustos y crisis
«La reelección es un honor, pero también te dices: Madre mía, más trabajo. Y a veces da disgustos, se pasan crisis y uno está en el punto de mira de mucha gente», indicó Paredes, quien cree que en esta reelección se ha valorado «la gestión y el hecho de estar trabajando para los demás, para la Academia, que se respeta mucho y tiene entidad y es un referente dentro y fuera de España». Sobre la crisis de los pasados Premios Goya, Paredes fue muy clara: «En contra de lo que cree mucha gente, la Academia organizó unos Premios Goya y nunca pudo planificar que coincidieran con la planificación de la guerra», dijo, a la vez que quiso dejar claro que «de lo que opinen los miembros no somos responsables, de lo que sí somos responsables es que haya libertad de expresión». «Ojalá nunca más tengamos la desgracia de que una entrega de premios coincida con un hecho tan lamentable. Una institución no es responsable de aglutinar a un colectivo tan sensible de las cosas que ocurren en la sociedad», reiteró la presidenta.