Ángel González dice estar al final de su carrera por no tener motivos para escribir
Ángel González tiene a sus 78 años la sensación de haber llegado al final de su carrera, de haber terminado. Le gustaría seguir escribiendo pero eso ya no depende de él. «No tengo unas motivaciones muy fuertes para escribir y por lo tanto prefiero guardar silencio», confesó. Su testigo bien podría recogerlo el joven poeta Carlos Pardo, Premio Emilio Prados por su obra Desvelo sin paisaje , que compartió ayer la Velada Poética en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo con el mítico poeta de la Generación de los 50. El poeta asturiano dice haber llegado al final, que no a la cumbre, de su carrera. Ha perdido la capacidad de asombro y de sorpresa que en otro tiempo le impulsaron a escribir. Y ni siquiera el éxito y reconocimiento de los últimos años, que reconoce ha despertado en él un sentimiento de extrañeza, han sido suficientes para motivar unos versos. A la popularización de su obra ha contribuido el cantante Pedro Guerra, que ha puesto voz a sus versos en un disco reciente. González está contento con el resultado final y asegura que le hubiera gustado ser músico antes que poeta, de ahí que la música aparezca con frecuencia en su poesía. El propio Carlos Pardo reconoció a González como uno de sus «maestros totales» y añadió que representa «una parte muy importante de su poesía». No en vano incluyó en su primera obra El invernadero , ganadora del Premio Hiperión, y escrita con 18 años, un poema dedicado a Ángel González.