«El asunto está en investigar, en buscar cosas, en ilusionarse con el trabajo»
«La cosa es investigar, buscar cosas. Cuando me pongo a pintar me ilusiono y me fascino con el trabajo. Cuando algo no me trasmite esa emoción lo dejo a un lado y comienzo con un tema nuevo. Lo importante es tener una disculpa para hacer algo. Ahora mismo el punto de partida ha sido Mark Rothko, gracias a él estoy haciendo una serie que me ayudará a comprender y asimilar una serie de cosas... luego emprenderé otro camino nuevo. Ésa es mi forma de trabajar. Hay personas que han encontrado un lenguaje propio y se sienten muy cómodos o se acomodan y están ahí años y años haciendo más de lo mismo. A ellos seguro que lo que hacen les produce una satisfacción. Yo prefiero seguir manteniéndome en un continuo cambio, no me importa lo que opine la crítica, lo que opinen los galeristas... yo voy haciendo mis cosas a mi aire y lo único que pretendo es que cuando alguien vaya a ver una exposición mía se lo pase bien... y me compre los cuadros». El estudio de Karlos Viuda está lleno de cosas curiosas: el reloj de precisión de una cámara de seguridad, la simpática figura de un gato de madera, un antediluviano giradiscos de los años sesenta, una antigua nevera atestada de refrescos, una lámpara casi mágica que se mueve según sus propios impulsos, esqueletos de arcaicos relojes de cuerda... objetos que cualquier día pueden cobrar una nueva vida e incorporarse directamente a su obra. Al artista le encanta coleccionar viejas máquinas y pequeñas cosas tanto como trabajar con sus manos, sentir el tacto de sus pinturas, el relieve de sus grabados; todas esas cosa tienen repercusión en su obra.