Francisco Fernández buscará hoy soluciones con el escultor y con los vecinos de Santa Marina
El alcalde no colocará las obras de Arroyo sin el permiso de Patrimonio
Las esculturas van colocadas sobre la muralla y Amilivia no solicitó el preceptivo permiso de la Junta
El alcalde de León, Francisco Fernández, buscará hoy una solución a las polémicas esculturas encargadas al escultor leonés Eduardo Arroyo para decorar la plaza de Puerta Castillo. Fernández denunció ayer que el conjunto escultórico que el anterior equipo de gobierno proyectaba colocar en el barrio de Santa Marina, presupuestado en 660.000 euros, no había sido formalizado por escrito por Mario Amilivia y el citado escultor. Según consta en el expediente, tampoco contaba con los preceptivos permisos de la Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta, a pesar de que una mosca de gran tamaño iría «pegada» a la fachada de la iglesia de Los Descalzos y un unicornio y un minotaruro tendrían que ser colgados de la muralla romana. Aunque la propia Junta ha concedido una subvención para este proyecto por importe de 400.000 euros, el alcalde incidió en que, dada la ubicación de las obras y según recoge un informe del secretario municipal, es preciso contar con la autorización de Patrimonio. «Si se hubiera firmado el convenio y después Patrimonio no lo hubiera autorizado, hubiéramos tenido serios problemas con el autor, porque nos podría reclamar daños y perjuicios, y con todo el derecho». Fernández intentará hoy negociar una salida con Arroyo y con representantes de las asociaciones de vecinos del barrio de Santa Marina. Sin embargo, ya ha adelantado que, de no contar con el visto bueno de Patrimonio, está dispuesto a buscar otro emplazamiento para estas obras. El alcalde criticó la forma de actuar del PP, de espaldas a Patrimonio y a los vecinos. No obstante, pidió que no se haga un juicio a Arroyo, puesto que es un artista reconocido internacionalmente y que no desea instalar su obra «a la fuerza» en León.