INTERFERENCIAS
Los «basketboys»
VA ESTA COLUMNA al margen del resultado de España en su final ante Lituania, porque algo consiguieron ya los basketboys liderados por Gasol y Navarro, o por Navarro y Gasol, que tanto monta. Por unos días aparcaron al todopoderoso fútbol de la actualidad informativa, y aún más positivo, ilusionar a miles de chavales en el deporte de la canasta, sacándolo de una crisis de interés en la que naufragaba desde hacía años. Esa, y llamemos pan al pan, fue la razón por la que TVE lo sacó de La 2 para dar el encuentro de ayer por La Primera. Tanta emoción destiló la semifinal ante Italia, que hasta el Telediario 2 abrió en directo con Estocolmo. La televisión, que genera monstruos con facilidad pasmosa, también genera beneficios a la sociedad cuando se lo propone, que por desgracia es muy de cuando en cuando. Sobre todo si apuesta por la cultura. Los niños, los jóvenes, tienen en la tele a un espejo muy fascinante, que eso lo saben bien quienes manejan el consumo. El piloto Fernando Alonso es ya un ídolo pero casi nadie puede disponer de una máquina ni de un circuito para emularlo. Sin embargo, canchas y canastas aún hay unas cuantas miles por toda la geografía, como campos de fútbol y balones... Pero lo conseguido por estos basketboys es que a muchos chavales les entren ganas de emularlos. Ya es bastante.