Vilallonga denuncia que ha cercenado su último libro por la «presión» de la baronesa Thyssen
El escritor José Luis de Vilallonga, que acaba de publicar el cuarto volumen y último de sus memorias, ha dicho que «este libro seguro que será el último, porque me interesaba narrar vivencias hasta la llegada al poder otra vez de la derecha» y añade que «el señor Aznar no da para muchas páginas». En las páginas de este cuarto volumen de memorias, el marqués hace referencia a la relación que tuvo el Príncipe Felipe con la noruega Eva Sannum. Bajo el título La rosa, la Corona y el marqués rojo , esta última entrega de las memorias comienza en 1976, con los ecos de las muertes cinematográficas de Pier Paolo Pasolini y Luchino Visconti, y concluye en 1996, con la muerte de Mitterrand en Francia. La escritura del libro ha sido en esta ocasión «más dolorosa», pues el autor ha tenido que suprimir unas doscientas páginas, para que no saliera un tomo de 800. Entre esas cuartillas que no aparecen en la versión final hay unas 30 o 40 páginas referidas al barón Thyssen. «La baronesa (Carmen Cervera) debía tener miedo a que hablara de cosas que he visto y me ha puesto una querella de un millón de euros y para no meter en líos a mi editor he suprimido esa documentación, que finalmente he entregado al periodista inglés H.W. Lichfield, que lleva años pergeñando las andanzas de los grandes industriales alemanes que como los Krupp von Bohlen y los Thyssen financiaron la llegada al poder de los nazis». Ante la probabilidad de una nueva querella, Vilallonga sólo acierta a decir que «conocía al barón desde hacía sesenta años, era un hombre que tenía mucho dinero y compraba cuadros, mientras que la colección de pintura catalana de la baronesa es muy mediocre, pues no hay ópera magna».