Tenor
«Es un privilegio cantar en un Auditorio como el de León para mis paisanos»
El tenor de Grajal de Campos, acompañado por la Orquesta Sinfónica de León, ofrecerá esta noche un recital en el que interpretará arias de las óperas más famosas

Acaba de llegar de Italia, donde ha permanecido tres días ofreciendo sendos recitales en Parma y Turín antes de recalar en León, donde esta noche ofrecerá para los cientos de leoneses que le esperan con los brazos abiertos -las entradas se agotaron hace semanas-, uno de esos recitales que levantan pasiones. El tenor de Grajal de Campos actuará por vez primera en el nuevo Auditorio acompañado por la Orquesta Sinfónica Ciudad de León Odón Alonso, a las órdenes de su titular Dorel Murgu. Horas antes de su llegada a León Encinas concedió esta entrevista en la que pasa revista a sus últimas actuaciones en Europa. -¿El recital que ofrecerá hoy en el Auditorio ha sido escogido especialmente para la ocasión? -Ante todo decir que es un recital que llevo esperándolo desde hace meses, ya que para mí es un privilegio cantar ante mis paisanos en un Auditorio tan hermoso, que tiene una acústica espléndida y del que me han hablado excelencias los compañeros de profesión. Tratándose de que esta es la primera vez que actúo en él, creo que el programa debe de ser de lo más conocido y popular. Cantaré íntegramente arias de las óperas más famosas del repertorio. Un recital que pienso gustará a los públicos más dispares con un mínimo de interés hacia la lírica. Estaré acompañado por la Orquesta Ciudad de León, dirigida por el maestro Dorel Murgu, una formación sólida que ha progresado de forma espectacular en estos últimos años y pienso que será un magnífico apoyo para el recital. -Parece ser que Luis del Olmo prepara un gran espectáculo operístico en Las Médulas para el próximo año, ¿cómo van los preparativos? -Luis es una persona muy entusiasta y desde hace años intenta que se promocionen Las Médulas con un espectáculo grandioso y para ello nada mejor que una ópera como puede ser la Aída. Yo ya he estado trabajando en la forma de construir el escenario y cómo debe de colocarse para que no haya demasiado eco, se ecualicen bien las voces y pueda llegar a todos los espectadores que pueden ser varios miles. He contactado con Olga Romanko para el papel de Aída y con Gena Dimitorva para el de Amneris, el resto será con cantantes de primera fila italianos y una gran orquesta. -Estos días se ha hablado mucho del Concurso de Canto Ciudad de León con un premio que lleva su nombre y que estará auspiciado posiblemente por el Ayuntamiento, ¿cómo se están desarrollando los preliminares? -Creo que será una excelente iniciativa que llevará el nombre de Léon por los lugares más recónditos del planeta, como sucede con otros concursos de canto. La idea la estamos madurando y en su momento se dará a conocer oficialmente a los medios. Será una semana de actuaciones de los concursantes con un jurado formado por importantes personalidades del mundo de la lírica, la música y la crítica especializada. Puede ser uno de los proyectos con mayor repercusión social y cultural de los últimos años a nivel internacional. Pero debemos concretarlo más con las fuerzas vivas y los agentes culturales de la ciudad. -Su repertorio actual está centrado en la tesitura de lírico y lírico spinto, lo que le permite una amplitud de roles importante ¿cómo encaminará a partir de ahora su carrera, entrará hacia papeles más dramáticos? -Me centro más en la de lírico porque se ajusta más a mi voz, aunque hay tentativas de acercarme al spinto, más ancho..., pero de momento no quiero pasar de lírico. En adelante intentaré mantenerla en este tipo mixto. -¿Está incorporando algún nuevo rol a su carrera ahora mismo? -En breve incorporaré el rol de Don José de Carmen, que es bastante dramático en su contexto porque hay que cantarlo fuerte. También el de Canio de Payasos, del cual cantaré hoy una de las arias más conocidas de esta ópera. -¿Ha rechazado alguna vez un papel que no fuera con su voz? -Varios. Uno de ellos Il Tabarro de Puccini, para el que hay que tener un gran centro. Cuando me lo ofrecieron no lo tenía. También me invitaron a cantar Otelo y Lohengrin en italiano, ambos requieren mucha orquesta y hay que cantar muy fuerte, lo que no va bien a mi tesitura actual. Me gustan todos los papeles verdianos porque en ellos me siento cómodo y la voz no se deteriora. -¿Hay algún director con el que se haya sentido más cómodo trabajando? -Ha habido muchos, como Miguel Ortega, con el que he hecho la Norma liceísta; con el maestro Severini en Italia me he sentido muy a gusto; con Nello Santi, con Carminati, Guadagno... Eran directores que ayudaban a los cantantes, que conocían a la perfección sus voces y sobre todo las partituras y sabían dónde apianar a la orquesta para que se te escuchara, dónde cargar la mano y hacer que todo sonara como un volcán, en fin maestros de los que ya casi no quedan. Ahora van más a su lucimiento personal y se olvidan de los que damos la cara en el escenario. Ellos a fin de cuentas dan la espalda, como dijo con acierto Fleta a Toscanini. -Para Ignacio Encinas ¿qué es más importante reservar la voz para los papeles que mejor le van con lo que durará largo tiempo o quemarla en quince años con papeles gloriosos pero menos saludables para las cuerdas? -Yo no tengo duda, reservar la voz y cantar solamente lo que le va en el momento concreto. No quiero ser como algún gran tenor que quemó su garganta cantando todo lo que se le ofrecía. La gloria, si es que la alcanzas, también la puedes alcanzar cantando los roles que mejor se adecúen a tu tesitura. -¿Cree que la ópera es elitista? -En estos momentos ha dejado de serlo, porque llega a un tipo de público cada vez más joven. Se ha hecho más internacional y cada vez se programa más ópera en los teatros de los cinco continentes. Eso es indicativo de que la lírica funciona y además llega con fuerza a todos los estratos sociales. En cuanto a los precios creo que salvo contadas excepciones son muy asequibles para todo tipo de público y es un espectáculo que, por poner un ejemplo, resulta más barato que el fútbol e igual que cualquier función de teatro o de música sinfónica, porque los precios se acomodan a las posibilidades de un público joven que puede pagar sin grandes esfuerzos 15 euros por una función e incluso menos. Todo depende de la afición y de las infraestructuras que ofrezcan variedad de localidades con diferentes costos. -¿Qué haría para divulgar aún más la ópera y acercarla a todo tipo de público? -Creo que hay que empezar por la base, es decir por los jóvenes. Una buena iniciativa para fomentar la afición a la ópera sería que a los ensayos generales se llevaran a los colegios para que lo mismo que escuchan una sinfonía o un concierto pudieran ver una función de ópera previamente explicada por algún entendido.