El popular cantante cubano tenía registradas más de 500 canciones en la sociedad de autores
El mundo de la música se prepara para el centenario de Antonio Machín
El próximo 17 de enero se cumplen cien años del nacimiento del célebre compositor
El próximo 17 de enero se cumplen 100 años del nacimiento de Antonio Machín, el célebre cantante y compositor cubano que inmortalizó temas tan populares como Angelitos negros , El manisero o Dos gardenias , natural de Villa Clara (Cuba) y fallecido en Madrid en 1977. Machín fue el socio número 9.041 de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), donde tenía registradas más de 500 obras, lo que le convertía en uno de los miembros más veteranos e ilustres de esta sociedad, que sigue gestionando a través de sus herederos los derechos de autor de su importante repertorio, entre el que destacan composiciones como A Baracoa me voy , Peregrina flor , Mi ángel protector o Quieres que hablemos , informa la SGAE. Precisamente, la aportación de Antonio Machín a la música popular universal fue generosamente reconocida en el 2002, con motivo del 25 aniversario de su muerte. Entonces, y bajo una iniciativa cultural que se denominó Proyecto Machín , en el que tuvieron cabida la edición de su biografía Machín. Toda una vida , elaborada por el que fuera su yerno, Eduardo Jover; la película de idéntico nombre dirigida por Nuria Villazán; un disco con versiones famosas de sus temas más populares; y la programación de más de 100 fiestas organizadas en su memoria. De padre español y madre cubana, la niñez de Antonio Machín se desarrolló en el seno de una humilde familia de La Habana, donde a los quince años iniciaría su andadura artística junto al cantante Miguelito Zaballa. Tras formar parte del Trío Luna, el joven Machín ingresaría después en una de las formaciones más vanguardistas de la escena latinoamericana de los años 20 y 30, la Orquesta de Azpiazu, con la que conseguiría sus primeras actuaciones en Nueva York y grabaría sus primeros álbumes. Paralelamente, la inquietud creativa del cantante le llevó a formar el Cuarteto Machín, con el que obtendría un gran éxito en la comunidad iberoamericana estadounidense, refrendado con un importante contrato discográfico ofrecido por RCA Victor. Su popularidad obtendría la respuesta europea al actuar en capitales como París o Londres, donde presentaría su célebre recreación del Lamento esclavo de Grenet. Todo ello le permitió afrontar con garantías empresas artísticas de mayor envergadura, como la formación de la Orquesta Habana, con la que realizaría numerosas giras por el Viejo Continente. La amenaza de la II Guerra Mundial obligó a Antonio Machín a trasladarse a España, donde estrenó el inmortal tema de Maciste y Blanco Angelitos negros , del que se vendieron miles de discos. Posteriormente, a finales de la década de los 40 y convertido ya en referencia ineludible del musical y el teatro de variedades, el artista incorporaría a su repertorio otra de sus piezas más universales, Dos gardenias , de Isolina Carrillo. A aquella época pertenecen sus espectáculos Ébano y marfil , Cancionero cubano , Caras conocidas o Cuba y España . La década de los 50 saludaría en España al auge del cha-cha-chá, con la orquesta de Machín reestructurada para animar tal género. A partir de 1964, iniciaría una gira con el espectáculo Bodas de plata , y con la que se conmemoraba sus 25 años de residencia española.