| Crónica | El español más universal |
A los 60 años, Julio Iglesias vuelve a los orígenes
Julio Iglesias en la presentación de su disco «Divorcio»
A sus 60 años, el cantante español Julio Iglesias ha dado una vuelta de timón a su carrera profesional de 35 años con un divorcio artístico de sus últimas grabaciones y una vuelta a su estilo romántico de los años setenta. Su último disco, Divorcio , incluye varias canciones que son un regreso al estilo tradicional por el que es conocido en todo el mundo. Y el éxito de este último disco confirma lo acertado de la nueva estrategia. «Julio ha regresado a la fórmula de antes, después de dos discos que fueron algo experimentales. Con Divorcio es el mismo de los años setenta y ochenta, con el sonido de 2001, cantando aún mejor», dijo su nuevo mánager, Fernán Martínez. El empresario artístico colombiano, quien lanzó a la fama a Enrique Iglesias y Juanes, es el nuevo encargado de diseñar la carrera profesional de Julio Iglesias, con quien trabajó en los años ochenta como jefe de prensa. Preguntado sobre si esa carrera estaba estancada, Martínez contesta que no: «Estaba en reposo, no había un plan de marketing definido; daba conciertos en Rusia, en Asia y en Europa, pero calladito». Martínez recuerda que Julio Iglesias, con 250 millones de álbumes vendidos, es el cantante vivo que más discos vende en el mundo. A pesar de que Julio Iglesias ha sobrevivido artísticamente ya a tres generaciones, Martínez insiste en que el cantante español «es lo nuevo» y que «va a crecer mucho más». En el regreso al estilo romántico de los setenta tuvo algo que ver la opinión pública. El mismo Julio Iglesias lo cuenta así: «Me di cuenta de que la gente me paraba por la calle y me decía: A mí me gusta mucho más lo que cantabas hace veinticinco años, canciones como La vida sigue igual , Hey , Un canto a Galicia o Manuela ... Y en esa línea empecé a escribir y descarté ideas para otros cuatro álbumes que tenía en proyecto». En los últimos años, Julio Iglesias ha grabado mucha música latina, especialmente vallenatos colombianos, boleros, rancheras y hasta se ha atrevido con tangos y música caribeña muy pegadiza. Su último disco, con el provocativo nombre de Divorcio , no tiene nada que ver con su relación estable con la holandesa Miranda Rijsburger, la madre de sus cuatro hijos pequeños, con la que vive en sus mansiones de Punta Cana en la República Dominicana y Ojén, en Marbella (Málaga).