INTERFERENCIAS
Debate: el pudor
DE ACUERDO. Todo es debatible. El pudor también. Y el congrio, la lejía, los sabañones... O recurres a la ironía o se confirma que los señores de El debate de La 2 son gente de humor ancho, como ancha es Castilla y ancha es Mongolia. El martes, Luis Herrero reunió a seis invitados para que reflexionaran en torno al concepto del pudor. Gente cualificada, sin duda. Que si vergüenza, que si impudicia, que si un desnudo en un cuadro es diferente a uno del Playboy . Se dijeron más cosas, todas muy honrosas, pero francamente, y disculpen, quizá tanta sapiencia haya importado poco a muy pocos. Con razón quizá. En plena campaña electoral, con el tema del inexistente debate entre los dos candidatos mayoritarios al rojo, y justamente un espacio dedicado a debatir, prefiere considerarlo migajas y opta por el pudor. Eso sí, el pudor relativo sobre todo al desnudo y a las partes pudendas. Como si no existieran otras variantes para aplicarse el cuento. Era imposible no sentir sonrojo ante semejante desperdicio de emisión en una televisión pública. Con la de problemas que afectan a la sociedad y cometen semejante impudicia, léase falta de honestidad. Es como si en tiempo de hambre, a alguien se le ocurre hablar de banquetes pantagruélicos. O en tiempos de participación social como unas elecciones, optan por hablar del sexo de los ángeles. Uf.