El universal guitarrista gaditano presenta hoy su nuevo y esperado disco, «Cositas buenas»
Paco de Lucía: «Echo de menos los discos que grababa con Camarón»
La magia flamenca de este artista universal resonará esta noche en el León Arena
Paco de Lucía, en la presentación nacional de su último álbum
Su nombre es parte de la historia de la música universal y pieza indispensable en la evolución y difusión del flamenco a nivel planetario. Embajador musical de una cultura que ha paseado por todos los rincones del globo, Paco de Lucía acude esta noche a la Plaza de Toros leonesa para ofrecer una actuación en la que rememorará éxitos conocidos y presentará los temas de su último álbum, Cositas buenas . Este excepcional guitarrista regresa al circuito discográfico tras una ausencia de cinco años, el tiempo que permaneció en Yucatán, México, buscando una paz interior que se hacía necesaria tras la dolorosa desaparición de su progenitor, su buen amigo Camarón de la Isla y su madre, a la que dedicó el disco Luzía . El genio creativo de este inspirado autor necesitaba tomar distancia. «Estuve dos años -dice- componiendo ese disco, he estado cinco años sin sacar disco pero los otros tres me los pasé haciendo gira. La distancia no es tan importante como la tranquilidad que me da un lugar así, tan apartado, en medio de la selva. Lo que sí necesito es mucha tranquilidad, mucha paz, que no suene el teléfono, que la gente no me comprometa; me pongo muy nervioso cuando estoy componiendo, me gusta encerrarme muy dentro de mí mismo. Me voy como a la estratosfera, necesito escaparme de los problemas cotidianos». Cositas buenas , un trabajo producido por el propio Paco con la colaboración de Javier Limón, es un disco salpicado de colaboraciones; Diego el Cigala, Potito, Tana, Tomatito, Alejandro Sanz..., y Camarón de la Isla. ¿Cómo fue ese reencuentro virtual? «Maravilloso, como todos los encuentros que tuvimos estando él en vida. Teníamos grabados muchos temas porque en el sistema antiguo de grabaciones había que grabar todo de principio a fin, sin parar, sin cortes, sin pinchazos como se hace hoy. Entonces había muchos temas que estaban bien, menos, a lo mejor, un trocito del principio o un trocito del final, con lo cual había muchas cosas recuperables, inéditas. Me lo pasé muy bien haciendo eso, porque era como retomar aquello que tanto echo de menos, que eran los discos que yo grababa con Camarón». Arte y legado Reconoce que la guitarra es prácticamente otra extremidad de su cuerpo, admite que los discos son producto de la casualidad inspiradora, «la verdad es que nunca suelo planificar, al final me sale lo que sea, una soleá , unos tientos, una seguidiya ....», y no tiene reparos en asumir la importancia de su figura para que se difunda y reivindique el flamenco. «Si de algo me enorgullezco es de eso, de haber colaborado para que se valore nuestra música, que de alguna manera no estuvo muy bien tratada». Este músico decisivo, que marcó un antes y un después en la manera de interpretar este ritmo surgido en la Andalucía gitana, se muestra sin embargo humilde cuando se alude a la importancia de su labor. «Me da gusto que la gente lo considere así, pero yo sé lo que soy, sé lo que valgo y hasta donde llego, cuales son mis límites. Yo a mí mismo no me puedo engañar, siempre pienso que tengo más por hacer, mucho más que aprender, estoy lleno de dudas, nunca me he creído realmente que ya me puedo asentar ahí, con los laureles, y a vivir del cuento, sigo sintiendo como cuando tenía dieciocho años». Piraña (percusión), Alain Pérez (bajo); Antonio Serrano (teclados y armónica), Tana y Montse (cantaoras), acompañan hoy al maestro en una convocatoria marcada por la variedad. «Toco varias épocas de mi discografía, hay gente que le gusta una parte y hay gente a la que le gusta otra. Hay un poco de todo». Hora: 22.00. Precio: 24 euros silla, 18 euros tendido.