Los chicos de la faja roja

RAMIRO
Mulillas, toriles, desolladero, banderillas, carteles,... Todo a punto. Monosabios y ayudas corren cada tarde por el callejón de la plaza, preparan antes el ruedo y reparan después los desperfectos. No fallan. Año tras año matan el gusanillo de la afición participando en la organización de los festejos taurinos.