Cinco nuevos ciclos de música
La tercera temporada de abono del Auditorio presenta una gran variedad de propuestas sin que la ópera obtenga el protagonismo prometido

Concierto de la Orquesta Sinfónica de León en el Auditorio
La tercera temporada de abono del Auditorio Ciudad de León que el pasado martes presentaron el director del Auditorio, Daniel Sanz, y el concejal de Cultura, Alejandro Valderas, se centra una vez más en cinco grandes ciclos que van del sinfónico al de la Orquesta Ciudad de León, pasando por el de cámara, líricos y zarzuela, ópera y danza y tres conciertos para las familias. Los precios de los abonos completos se mantienen en 569 euros platea y 395 euros anfiteatro, con cinco abonos independientes para cada ciclo. El Ciclo B, lo mejor Aunque ligeramente inferior a la propuesta del pasado año, una vez más el ciclo de cámara de esta tercera temporada es lo mejor de la programación con importantes y atractivos solistas que sin duda pueden figurar al frente de las mejores programaciones del país. Nombres míticos como el Cuarteto Alban Berg, el Melos, la pianista Maria Joao Pires, Jordi Savall o Guillermo González, además de Gianluca Cascioli, piano, Ernesto Bitetti, guitarra, el Cuarteto Casals, el Beaux Arts Trío, o el chelista Adolfo Gutiérrez Arenas junto al pianista Luis Fernando Pérez o The Harp Consort, conforman un ciclo que si no sucede como el pasado año, debería concitar la máxima atención de los aficionados a la esencia de la música porque lo merece. Ciclo C, Recitales y Zarzuelas Para todos los gustos es el ciclo C de la nueva temporada, echándose en falta algún título de zarzuela. Comenzando por la gran cantante Ute Lemper, un auténtico mito en ese tipo de canciones que todos hemos escuchado y visto en la película Cabaret , además de ser un verdadero «animal escénico» que subyuga y atrapa con su forma de cantar y de moverse, el ciclo presenta otras propuestas de incuestionable calidad. Así la extraordinaria cantante y bailaora Carmen Linares, la soprano wagneriana y straussiana así como gran liederista la legendaria Eva Marton que estará presente en León con un programa que ya nos había manifestado hace unos meses, tenía muchas ganas de cantar en este Auditorio: Lied del más puro. Aunque su voz presenta ya un desgaste natural y un atenuado vibrato, su estilo, carisma y saber estar en escena la han convertido en una de las mejores cantantes wagnerianas del último cuarto del pasado siglo, con papeles emblemáticos como la Elisabeth, de Tanhäuser, La Eva de Maestros Cantores, la Isolda de Tristan o la Elsa de Lohengrin, además de haber hecho una Elektra de antología al lado de la Nilsson y Risanek, en el Metropolitan de Nueva York hace unas décadas. Uno de sus papeles más alabados ha sido el de la mujer del tintorero en la obra de Strauss La Mujer sin sombra y más recientemente la pudimos admirar en el Real de Madrid con la Morgana del Merlín de Albéniz. Un lujo insoslayable. La zarzuela se limita, a dos títulos: La leyenda del beso y Doña Francisquita , interesantes ambos pero muy escasos en número sabiendo el tremendo tirón que el «género chico» tiene entre el público. Ciclo D, más de lo mismo Algo parecido a lo que sucede con la zarzuela le ocurre al ciclo de ópera. Sólo que mientras aquel presenta dos títulos muy atractivos, el de ópera vuelve a caer en el repertorio menor dejando fuera los grandes títulos. La Flauta Mágica , de Mozart, La Ceneréntola de Rossini, Dido y Eneas de Purcell y El Elisir de Amor de Donizetti, son las cuatro operas que esta temporada veremos, volviendo a pasar de largo por títulos tan insignes como Bohéme, Traviata , Butterfly , Rigoletto, Tosca , Turandot , Lucia , Trovatore , y un largo e interminable etc. Hubiera sido mucho más equilibrado mezclar dos títulos de los programados con otros dos de los mencionados arriba y de este modo, y siempre que fueran con subtítulos, se conseguiría un ciclo de ópera muy atractivo. Los títulos contratados dentro de la programación de los cinco ciclos de la temporada 2004-2005 además de ser de los menos interesantes, exceptuando la Flauta, requieren que la interpretación corra a cargo de voces muy preparadas y según está el panorama mucho nos tememos que los Nemorinos, Didos y Taminos, haya que escucharlos con amplificadores.