La ciudad del Pisuerga, a la cabeza en número de intervenciones
Valladolid fue la provincia con mayor número de intervenciones que se fijaron en la restauración de la fachada y cubiertas de la iglesia de Santa María la Real de las Huelgas, la iglesia de San Martín, ambas en la capital, la iglesia de San Juan de Fresno el Viejo; la restauración de la Colegiata de San Antolín y la iglesia de Santiago el Real, ambas en Medina del Campo. En la provincia abulense se trabajó en el acondicionamiento de la iglesia de San Martín de Arévalo que se transformará en espacio cultural. En Burgos se restauró la ermita de San Pantaleón de Valle de Losa, donde se desprendieron piedras y se produjeron movimientos de sillares, rotura de tejas y desperfectos en la configuración de los arcos; la de Miñón de Santibáñez, una obra que ya terminada y que consistió en la limpieza del exterior y la eliminación de humedades. Asimismo, en el monasterio cisterciense de Villamayor de los Montes se intervino en la fachada principal, las cubiertas, el claustro y la pintura de paredes. Salamanca recibió dinero para la restauración de la iglesia de Sancti Spiritus, el claustro de los estudios de la Real Clerecía de San Marcos, la iglesia de Santa María la Mayor de Ledesma y la restauración de San Antonio.