Diario de León

Un paseo por el León de 1920

El colegio Eras de Renueva muestra hasta el próximo ocho de octubre una exposición acerca de la vida y el trabajo de los agricultores leoneses de principios de siglo

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Cristina Fanjul - león
León

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«Se empezaba a segar cuando los trigos estaban secos, más o menos por el día de San Juan o San Pedro. Llevábamos la zoqueta, que era una cosa de madera como a modo de guante pequeño. Nos la poníamos en la mano izquierda, metiendo los tres dedos más pequeños y dejando fuera el dedo gordo y el siguiente para poder coger la manada de espigas que se cortaba con la hoz. Llevaba también un agujero redondo en la punta y se ataba a la muñeca con una cuerda o con un hiladillo...» No hace tanto que esta tarea formaba parte del día a día de las gentes de la provincia. Estribo, freno de caballo, alforjas, escobo, escriño, tijeras de esquilar, zajón, cardas, horquín de las gavillas, sobeo, bozal, sobeyuelo, yugo, pala, arado, aperos de labranza, cerandas, cabezuela... A algunos les sonarán estos nombres, a otros les parecerá chino y unos pocos pueden explicar qué es cada cosa y cómo solían utilizarlo cuando se levantaban al alba para trabajar los campos, los menos. Hoy ya quedan pocos capaces de comprender ese vocabulario hecho a partir de vocablos llegados de la herencia del latín y de los antepasados celtas. Exponentes Sin embargo, y aunque parezca que cada vez hay menos tiempo, cada vez se hace más necesario mostrar cómo resultaba una jornada normal en zonas como Villabalter o Reliegos de las Matas. Esta es una de las finalidades de la exposición que ayer se inauguró en el colegio Eras de Renueva y que muestra aperos y herramientas relacionadas con la agricultura y la gandería desde la localidad de Cerezales del Condado, donde posee un museo único en la provincia. La muestra recuerda los trabajos que hace años realizaban los antepasados en el campo: arar, roturar, abonar, sebrar, regar, segar, acarrear, trillar, limpiar, recoger el grano y la paja y un largo etcétera. Junto a estas labores agrícolas estaban todas aquellas herramienta y aperos que permitían al agricultor realizar las tareas del campo de una manera esforzada: el arado, el carro, el trillo, la rastra, la aguadaña, la hoz, el biendo, horcas, rastros, escabueches, el garabito. Pero, además, la exhibición se detiene en explicar el complemento y la ayuda que para los agricultores suponía la fuerza animal del ganado. Éste llevaba consigo gran variedad de aperos, tales como el yugo, colleras, campanillas, cencerros o carrancas. La exposición -en la que colaboran el Ayuntamiento, el Instituto Leonés de Cultura, además ed Emérito Robles, Ubaldo Laso y Sebastián Santos- celebra este año su segunda edición y lo hace coincidiendo con la próxima fiesta de San Froilán, una de las de más raigambre de la provincia. Piezas de museo Una de las piezas más sobresalientes de cuantas se exponen es la tela de la Pendoneta de Reliegos de las Matas y la tela del Pendón de Carbajal de la Legua. La primera está bordada en seda roja -color símbolo de León- y verde, que representaba a Isabel la Católica. La de Carbajal, en negro, se saca el día de la fiesta de las ánimas. Se trata de uno de los exponentes más sobresalientes tanto por su valor real como por el valor de herencia cultural que representa para las juntas vecinales que las han prestado. Además, cuantos acudan a la muestra -cuyo horario se ha establecido entre las nueve de la mañana y la una de la tarde hasta el próximo ocho de octubre- podrán admirar la colección de carros en miniatura pertenecientes a la colección de Sebastián Santos Oblanca; carro volquete, lechero, para transportar mieses, hierba, carro de vendimia, carro para el grano, máquina venteadora, carro volquete... Una de las características de la exhibición, en la que también se exponen imágenes con las escenas y los decorados en los que desarrollaban su vida los protagonistas del certamen, radica en la posibilidad de conocer la realidad del mundo del campo a través de sus protagonistas. Así, y según indicó ayer el concejal de Cultura, Alejandro Valderas, durante las horas de exposición siempre habrá alguien que realice las labores de «cicerone» a través de la vida diaria en el predio. Alejandro Valderas explica que desde el Consistorio se intenta conseguir que la muestra se convierta con el tiempo en un referente cultural del barrio en un lugar en el que la mayoría de los ciudadanos son foráneos. «De esta manera, se consigue crear un vínculo importante», manifestaba el edil. El Ayuntamiento de León ha cedido para su instalación en el salón de la exposición el boceto del Mural del Camino de Santiago, realizado por el pintor Domiciano Barrientos para el curso de pintura mural de la Fundación Vela Zanetti, este pasado verano. Este fondo se irá aumentando de año en año y los organizadores mantendrán las obras cedidas en depósito.

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