Carmen Calvo anuncia que hay documentos que «no tienen que estar en él», refiriéndose a Cataluña
El Archivo de la Guerra se convertirá en el de la memoria compartida
El nuevo centro incluirá desde la etapa previa a la contienda hasta la Transición

La sala de la masonería es una de las que más visitantes recibe del archivo
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, anunció ayer que el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca se convertirá en el de la memoria compartida e incluirá desde la etapa previa a la contienda, a la Transición democrática, pasando por la represión de la dictadura. En su intervención, Carmen Calvo, refiriéndose a la reivindicación de los documentos de Cataluña en el Archivo de la Guerra Civil, afirmó que «hay una serie de intereses confluentes, que yo creo que con un poco de inteligencia, todas las partes pueden salir satisfechas. Hay documentos que no tienen que formar parte de ese archivo, porque no tiene sentido. Sobre todo, porque es una reivindicación privada de esos documentos que es legítima». A juicio de la titular de Cultura, «no es verdad que en el archivo de Salamanca puedan estar documentos que clarísimamente pertenecen a otras instituciones». Todo el debate del Estatuto de Cataluña puede estar perfectamente en Cataluña, pero también es verdad que hay un archivo muy importante de los españoles, que está en Salamanca, en Castilla-León y que nosotros queremos ponerlo en clave de futuro. No es el el archivo que hay ahora, sino el que va a haber y que se va a llamar de la Memoria Compartida. Según la ministra, este archivo no será solo de la Guerra Civil, sino de la represión, la durísima dictadura, sino también la Transición. «El año que viene hará treinta años que se murió Franco, afortunadamente. Habremos cubierto de esta manera una etapa pacífica de treinta años y hemos estabilizado una democracia por primera vez de libertades en nuestro país. Vamos a contar la historia completa desde donde arranca esta herida, hasta donde ya los españoles la hemos cerrado», destacó. El proyecto de la Memoria compartida mejorará el archivo con documentos que están fuera de España en México y en Rusia y dará solución a las legítimas aspiraciones de quienes con documentos privados algunas personas vieron fusilar a personas de su familia. «Hay una herida que hay que resolver. Le pido a todo el mundo un poco de prudencia, para que nadie haga política de esto. Hay una herida debajo y el dolor de una guerra que es durísima». Recordó que el Congreso de los Diputados ha dado un mandato al Gobierno para que encuentre una solución para que se solucione este problema e invitó a todos a empujar en la misma dirección.