Artista
«Pinto lo que me sale de los pinceles»
El veterano artista leonés Modesto Llamas Gil expone sus últimos trabajos en la galería de arte Ármaga

Fernando Sánchez Dragó junto a Margarita Merino
La exposición de Llamas Gil en la galería Ármaga ha sido todo un acontecimiento. Un público expectante llenó completamente la sala y sus alrededores el día de la inauguración y ha seguido asistiendo de forma masiva en jornadas sucesivas. Un fenómeno que no suele darse en León, donde la visita a las exposiciones de arte es claramente minoritaria. Pero el maestro leonés Modesto Llamas Gil, además de un extraordinario pintor, es una persona querida y admirada por todos los leoneses y esto se ha reflejado en la cantidad de visitantes que tiene su muestra pictórica. -¿Está usted ilusionado con esta exposición, quizá sólo una más en su largo periplo artístico? -Yo he hecho pocas exposiciones en mi juventud, pero ahora tengo que salir en público porque si no la gente cree que ya no estoy, tengo que dar fe de vida, recordar que aún estoy aquí haciendo cosas, pintando lo que me sale de los pinceles. -Una muestra presidida por esa mosca que usted tenía desde siempre detrás de la oreja y que ahora se ha vuelto contestataria, ha cambiado de ubicación para darse a conocer.... -Efectivamente, la he tenido siempre detrás de la oreja, lo que pasa es que me daba no se que retratarla, pero aproveché el momento en el que estaba haciendo mi autorretrato y se que puso delante, para decirle, ¡quieta que te pinto! Esa es la historia, por fin la he hecho aparecer en escena. -Una exposición con múltiples facetas... -Yo me expreso con muchas técnicas y me interesan todas. Unas veces me dedico al acrílico y las técnicas mixtas, en ocasiones al óleo, las tintas o a la témpera, por eso he traído un largo muestrario, para que se vean las formas diversas de mi quehacer. -Se repiten los cuadros con mucho colorido de las exposiciones anteriores, pero también hay otros de tonos muy grises... -Es que también me pasa esto, que en un momento dado intento cambiar de gama, pienso¿ a ver lo que pasa con estos colores, quizá porque me lo pide el cuerpo. Hay instantes gozosos y plenos de color y hay otros en los que no estoy tan optimista y me dedico a la gama de grises o a otros de tonos intermedios, entonces ataco la obra de una manera distinta. La exposición itinerante que hice por Castilla y León, tenía mucha fuerza y mucho color, era un momento lleno de energía. Aquí hay varias etapas y eso tiene que reflejarse forzosamente en los resultados. -Dicen que cuando nos hacemos mayores volvemos a la niñez, ¿usted acabará volviendo a sus orígenes académicos con el tiempo? -Yo, de vez en cuando, hago alguna figura. Por eso he traído este autorretrato, para que la gente vea que no he abandonado mis orígenes y que además la figura está en una línea concordante con el resto de lo que pinto. No es que yo esté haciendo ahí una cosa relamida y fotográfica, no. Es una manera de no aburrirme, de no elegir una manera de hacer y e insistir en ella. En el fondo siempre estaré yo, estará la huella inconfundible de mi pincelada y mis gestos¿ pero, como digo, cambiar es una manera precisa de no aburrirme.