Saramago: «Con un libro se puede llorar, con un ordenador no»
Sobre las páginas de un libro se puede llorar, no así sobre la pantalla de una computadora, aseguró ayer el escritor portugués José Saramago, al defender el valor de la lectura tradicional ante decenas de niños argentinos. El premio Nobel de Literatura 1998 encabezó en la ciudad de Rosario el acto de entrega de premios del Certamen Nacional de Escritura organizado por el Gobierno argentino, en el que participaron 3.000 alumnos de todo el país. En una alocución varias veces interrumpida por los aplausos, Saramago instó a «respetar las palabras» y, como si fuera el abuelo de todos ellos, instó a los niños a «leer libros, y a reír y llorar con ellos». «No hay nada en el mundo que haya podido ocupar el lugar de los libros. Cuando me preguntan qué diferencia hay entre leer un libro pudiendo tocarlo o hacerlo por Internet, siempre contesto: 'Sobre la página de un libro se puede llorar. No sobre la pantalla de una computadora'», señaló emocionado. El autor portugués, que participa en Rosario en el Congreso Internacional de la Lengua Española, defendió la palabra «no sólo como mero elemento de comunicación» sino también como un instrumento para «sentir y crecer». Lenguas indígenas El escritor, de 82 años, advirtió asimismo que en Argentina «no se habla una sola lengua» y en ese punto pidió que se respeten los idiomas de las comunidades indígenas. «La idea que les dejo, que quizás sea tonta, es que se impulse un plan para que los argentinos, además del castellano, puedan hablar los idioma de los que utilizan las comunidades ancestrales argentinas».