El templo se tapará con un «toldo de la vergüenza» para poner en evidencia a las instituciones
Pro Monumenta cubre hoy la iglesia de Llamas para evitar su derrumbe total
El tejado de pizarra está muy deteriorado y la humedad afecta al interior de esta parroquia cabreiresa

Vista del estado actual del tejado de la iglesia de Llamas de Cabrera, muy deteriorado
Doble motivo: como protesta y como solución para evitar que todo el templo se venga abajo. La iglesia de Llamas de Cabrera, un raro y hermoso ejemplo de barroco popular leonés, sufre desde hace años la desidia de las instituciones: el mal estado de su estructura hace que el agua de la lluvia se filtre a través del tejado y las paredes e inunde de humedad el interior del templo. Ante la falta de respuestas por parte de la Administración, los activos miembros de la asociación leonesa de amigos del Patrimonio Pro Monumenta han decidido comenzar su campaña de actividades correspondiente a los meses de noviembre y diciembre con una excursión a esta localidad cabreiresa en la que se cubrirá con un toldo el tejado de la citada iglesia. Agustín Suárez, presidente de Pro Monumenta, ha denunciado en múltiples ocasiones el estado de serio deterioro que sufre el templo. Hablando del tejado, cubierto de lajas irregulares de pizarra, como todas las construcciones tradicionales de la zona, comentaba: «Visto desde arriba parece el esqueleto de un dinosaurio, es una construcción de gran belleza. Pero cada vez son más los agujeros que se abren en sus lajas de pizarra, colocadas a modo de escamas. Y los efectos que está teniendo la entrada de agua sobre el tejado, pero también sobre el resto del edificio, son lamentables». Este «toldo de la vergüenza» hará las veces de segundo tejado para la iglesia, impidiendo el paso del agua y la humedad, pero a la vez servirá para poner en evidencia a cuantas instituciones les quepa la responsabilidad de su protección y cuidado. «Da igual -comentaba Agustín Suárez- que sean toldos con publicidad, así será mayor la vergüenza de los responsables de patrimonio, más evidente el hecho de que hay que recurrir a la extravagancia para llamar su atención y forzar unas atenciones que esta iglesia debería tener ya». Durante los últimos años, las losas de pizarra se han ido rompiendo o resquebrajando, el agua penetra en los muros deshaciendo el barro y hasta la maleza se ha ido apoderando de estas piedras centenarias. Algunas paredes de la iglesia han tenido que ser reforzadas con varales para evitar su derrumbe. También las esculturas, los retablos y el artesonado de roble y nogal se encuentran afectados. Solución provisional Como señala Agustín Suárez, la solución de colocar un toldo cubriendo el tejado del templo «es provisional y su objetivo no es otro que permitir que la iglesia pueda sobrevivir a este invierno». La labor de hoy, que se desarrollará aproximadamente entre las 11.00 y las 14.00, se llevará a cabo en colaboración con los vecinos del pueblo. Los miembros de Pro Monumenta conocen bien la zona, ya que durante años han sido los únicos que han velado por mantener limpios los canales romanos que llevaban el agua a Las Médulas.