El director general del Libro, Rogelio Blanco, espera respuesta a la carta que envió a Amilivia
La Feria del Libro Infantil, pendiente de la colaboración del Ayuntamiento
Este año se planea realizar sólo la «pre-feria», que anticipará una más ambiciosa ya para el 2006
La tan acariciada Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, un proyecto para la ciudad ideado por el Ministerio de Cultura y el anterior equipo de gobierno municipal, busca modos de materializarse sin caer en los enredos de la política local. Así, el director general del Libro, el leonés Rogelio Blanco, ha afirmado que este proyecto «está en el tejado del Ayuntamiento», en referencia a la carta que envió al actual alcalde, Mario Amilivia, en el que solicitaba la colaboración del municipio para comenzar a concretar el contenido del evento. Blanco se lamenta de que el regidor aún no le ha remitido contestación. En todo caso, la Feria Internacional, en las condiciones y plazos que estaba prevista para este año, no podrá llevarse a cabo, puesto que el tiempo se les ha echado encima a la organización. En cambio, el mes de abril verá probablemente la instalación en León de una «pre-feria», en palabras de Rogelio Blanco, que servirá de «preparación» a la realmente ambiciosa, que se celebraría en la ciudad durante el próximo año 2006. Pero también las «pre-ferias» necesitan tiempo para prepararse y organizarse, y es por ello que el director general del Libro ha pedido por correo el apoyo y la colaboración del alcalde leonés. «Voluntad plena» Rogelio Blanco ha querido manifestar que desde el Ministerio de Cultura se ofrece «voluntad plena» y «todo el apoyo posible» al proyecto, y que sería «una pena» que la ciudad dejara escapar un proyecto «de tanto interés para la ciudad». Así, la «pre-feria» constituiría, de acuerdo con sus palabras, un «prudente prólogo» a la auténtica del 2006. La de este año pretendería ofrecer una imagen atractiva y sólida ante el resto de España, aprovechando la ocasión para emprender una fuerte campaña publicitaria. La «precipitación» y el «vuelco político» acaecido a finales del pasado 2004 en el Ayuntamiento leonés han constituido dos baches para que la feria llegue a ser una realidad durante este año, por lo que el objetivo de la Dirección General es alumbrar en abril una Feria del Libro muy activa, «con exposiciones, actividades, participación ciudadana y un congreso», que caldee el ambiente y sirva de preparación a la del próximo año, que ya contaría con un carácter internacional. De acuerdo con el plan inicial, el evento se debería desarrollar, sobre todo, en edificios emblemáticos de la capital leonesa, como el Palacio de Botines o Pallarés, y cabría la posibilidad de que se ampliara a otras localidades de la provincia, como Astorga.