| Entrevista | Son del Cordel |
«Lo peor que se puede hacer con la música folk es ponerle etiquetas»
Este veterano grupo publica «Enredabailes», nuevo disco que se suma a su ya larga labor de rescate y dignificación de los sones leoneses, esta vez con más instrumentos y sorpresas

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«Pandereterina me muero por ti/ al ver que esos ojos no son para mi»... «Este panderu que toco/ ye de la piel d'una oveya/ ayer comiste no monte/ hoy tocas que retumberas»... «Moliñeira trina, trina, moliñeira trinará/ moliñeira tá preñada, deixa que ya parirá»... Son del Cordel ha sacado nuevo disco, Enredabailes , una nueva y valiosa aportación al rescate y fomento de la música autóctona de León. Marisa, María José, Vicky, Marili, Paula, Manuel, Fernando, Antolín ( Tolo ) y Luis evolucionan mezclando instrumentos y sonidos dentro de una línea de respeto absoluto por los esquemas tradicionales. -¿Cabe más evolución dentro de vuestra manera de ver el folk? ¿Hay más campo abierto? -Luis: Sí, hay posibilidades y se pueden hacer más cosas. Fernando: Nuestro concepto es el de la «orquestina» de pueblo: en una zona determinada se podían reunir varios músicos con diferentes instrumentos, surgiendo múltiples combinaciones. Manuel: El límite, para nosotros, lo marca el uso de instrumentos tradicionales. -¿Nunca os habéis planteado incluir instrumentación electrónica o aunar instrumentos de zonas de León distintas, tipo zuzaina con gaita de fole? -Manuel: En cuanto a lo primero, sería un paso más que no creo que demos. Ten en cuenta que hoy, en el panorama nacional de este tipo de música, lo que hacemos no es algo muy común, y eso mismo constituye nuestro marchamo característico. No vamos a intentar hacer la música de Kepa Junkera o la de La Musgaña porque ya están ellos para hacerla. Tolo: Ante lo segundo estamos abiertos, con tal de que suene bien y guste. -El eterno debate: ¿Que pasa en León, por qué no terminan de despegar los grupos de música folk y por qué no aparecen más? Materia prima hay... -Fernando: El primer problema es que los informantes se van muriendo... Luis: Mira, aquí en León pasa una cosa y es que la tradición ha permanecido viva hasta hace muy poco, sigue viva aún; nosotros mismos estamos sacando canciones que nunca antes se habían recopilado, que nunca se habían oído en un disco, mientras que en sitios como Cantabria o Zamora llevan años interpretando los mismos temas. Cuando pasen dos, diez o veinte años y desaparezcan nuestros informantes, entonces se sentirá la necesidad de volver la mirada a la tradición. Manuel: Sí, pero esa gente ya no tendrá el «micelio» del hongo, la raíz de lo tradicional... -Claro, porque nunca habrán visto una verdadera fiesta de pueblo. -Tolo: Pero echarán mano de lo que haya, por ejemplo, de gente como nosotros, de nuestro repertorio. Fernando: El problema, además de la falta de apoyo de las instituciones, es la falta de aprecio que la gente tiene por sus orígenes. -Unas raíces que parece que nos las quieren difuminar al máximo... -Luis: Parece que nosotros soportamos la maldición de no poder tener personalidad, mientras que otras regiones tienen la bendición de disfrutarla... Hoy en día la gente tiene que etiquetar las cosas para comprenderlas, y en muchos sitios nos han preguntado si somos «gallegos» sólo por emplear la gaita de la Cabrera... es absurdo. Fernando: La música no conoce fronteras, así que una de las peores cosas que se puede hacer con la música tradicional es precisamente eso, etiquetarla.