César Brandariz cree que el Manco estudió con los jesuitas de Orense
Un experto defiende que Cervantes era leonés y no conocía La Mancha
El autor considera que la familia del escritor procedía de los montes de Sanabria
En este año que se celebra el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, acaba de aparecer un ensayo, escrito por César Brandariz, en el que redescubre la figura de Cervantes, y asegura, entre otras cosas, que éste procedía del pueblo Cervantes de Sanabria, en los montes de León. Cervantes decodificado. Las raíces verdaderas de Cervantes y de Don Quijote y los tópicos que las ocultan , publicado por Martínez Roca, es el libro de este investigador, que ha invertido más de siete años en poner en limpio sus tesis provenientes, sobre todo, de la lectura intensa y pormenorizada de la obra de Cervantes, además de investigar, aquí y allá, toda clase de documentos, como la partida de bautismo. Partida de nacimiento Bardariz sostiene que la supuesta partida de bautismo de Cervantes, fechada en una iglesia de Alcalá, que figura como hijo de doña Leonor y don Rodrigo, es falsa, «porque el nombre que está escrito en apócope pone Juan y no Miguel. Brandariz también asegura que la trama del Quijote no se desarrolla en tierras de Castilla-La Mancha, «lugar que Cervantes conocía tan sólo de paso a tierras andaluzas. Para César Brandariz, Miguel de Cervantes procedía de una familia de judíos conversos originarios de Cervantes de Sanabria, en los Montes de León. Aldea que, según el autor, corresponde exactamente a los primeras líneas del libro «en un lugar de La Mancha de cuyo nombre...». Un sitio que está ubicado en lo que ahora es la provincia de Zamora que en aquello años no existía. Brandariz también defiende que Cervantes estudió con los jesuitas de Monterrey (Orense), y no en Sevilla, y que los pasajes más famosos del Quijote no están en Castilla-La Mancha, sino en zona que va de Sanabria a Benavente puesto que la flora y fauna no son propios de La Mancha. «Efectivamente, en La Mancha, no existen hayas ni castaños, y las Lagunas de Ruidera, en Albacete, no son siete, sino 15 ... La cueva de Montesinos tampoco coincide. En cambio, las descripciones hechas en el Quijote coinciden con las siete lagunas del alto Tera, en Sanabria o con la cueva de Sotillo», recalca el autor.