Afrodisio Ferrero: «De haber una región que pueda ser considerada nacionalidad histórica, ésa es León»
El escritor nacido en Bercianos del Páramo Afrodisio Ferrero
Afrodisio Ferrero es uno de esos leoneses «moridos de amor por su tierra» que decía la Pícara Justina, aunque no queda en mero romanticismo ese profundo amor. Lo suyo es la acción literaria, crítica, creativa e intelectual, la reflexión, el análisis de la actualidad leonesa y española y la oferta de soluciones, ideas y mucho entusiasmo por dar respuesta a los problemas de esta tierra y arengar a la conquista de un futuro mejor. Así, el Hostal de San Marcos acogió ayer la presentación de León, querer y poder (ed. Unión Leonesa), el nuevo libro de Ferrero tras el exitoso Amarás a tu tierra , y que continúa y profundiza la línea del anterior. El autor estuvo acompañado por el columnista del Diario de León Pedro G. Trapiello, prologuista de su anterior obra. Ferrero habló en el acto de las diferentes partes y capítulos en los que está dividido su libro, destacando el repaso que hace «a la realidad económica y social de esta tierra», la «valoración de la responsabilidad que tienen hoy en día los intelectuales leoneses» y una serie de reflexiones y artículos (muchos de ellos aparecidos en Diario de León) sobre el proceso autonómico y la situación de la provincia leonesa tras su inclusión en la actual comunidad. Ferrero, defensor de la autonomía uniprovincial tanto al inicio del proceso como en la actualidad, cree firmemente que Castilla y León «no es una realidad perdurable ni inmutable» y que, «de haber una región que pueda ser considerada nacionalidad histórica, ésa ha de ser León». También incluye la obra la postura del autor a favor de la elección directa de alcaldes, en favor del mejor funcionamiento democrático. Asimismo, mencionó una fórmula para garantizar el progreso de la región leonesa: parafraseando a Trapiello, ésta debe estar compuesta de «amor, conocimiento, trabajo y saber»; así como «creer en la empresa y en el empresario, en los emprendedores». Recordó a Ortega diciendo que los problemas del pueblo «los ha de solucionar el pueblo», y cifró las esperanzas de la Comunidad Leonesa «en su capacidad de entusiasmarse».