| Reportaje | Tras las huellas de los antonianos |
«El Camino fue crucial tras la Guerra Mundial»
El historiador Adalbert Mischlewski preside el Forum Antoniter, dedicado a preservar el patrimonio de la orden de San Antón

El historiador alemán Adalbert Mischlewski
En torno al Camino de Santiago, una de las rutas de peregrinación más importantes desde el siglo XII, se instalaron diversas órdenes hospitalarias, militares, religiosas o ambas cosas a la vez, que se encargaban de la atención al peregrino. Aunque menos conocidos que los templarios o los Caballeros de Malta, también se instalaron en esta vía los antonianos, miembros de una Orden fundada por un barón francés que recuperó las reliquias de San Antón, un ermitaño egipcio del siglo III, en agradecimiento a la casi milagrosa curación de su padre de una terrible enfermedad que asoló a la Europa del Medievo y que se denominó ergotismo o fuego de San Antón. Los antonianos se especializaron en la curación de este mal y en España instalaron su encomienda mayor en Castrojeriz (Burgos), en un convento actualmente rehabilitado y convertido en albergue. Su jurisdicción alcanzaba, en el siglo XVI, a las casas de Salamanca, Medina del Campo, Toro, Valladolid, Benavente, Segovia y otras muchas fuera del territorio actual de Castilla y León. La mayoría del patrimonio se perdió y solo quedan restos en Castrojeriz y en Toro (Zamora). La historia de los antonianos ha sido la razón de ser del profesor Adalbert Mischlewski, etnógrafo y doctor en Teología de origen alemán que, a sus 85 años, conserva una extraordinaria lucidez cuando habla del tema que ha ocupado toda su vida, desde que, tras la Segunda Guerra Mundial, se topó con un hospital de la Orden de San Antón en Memmingen (Alemania). Todavía hoy, dice, quedan muchas incógnitas por resolver. Esta semana usted ha participado en un curso de verano organizado por la Universidad de Burgos en Castrojeriz, centrado en la Orden de San Antón. El historiador afirma que «El Camino de Santiago jugó un papel importante en la historia de Europa tras la Segunda Guerra Mundial». Presidente del Antoniter Forum, fundado en 1991, afirma que el fin de este organismo es conservar el patrimonio de los antonianos, ya sea de hospitales, de casas, de preceptorías, y por otra, darlo a conocer a la gente. Se estima que cada 20 millas (32 kilómetros) había una casa, un hospital o una capilla de San Antón a lo largo del Camino de Santiago.