| Entrevista | Caballero Bonald |
«Soy un anarquista con gustos de burgués»
El escritor andaluz publica «Manual de infractores», un poemario dirigido contra «la estupidez de los estúpidos»

El escritor jerezano José Manuel Caballero Bonald
José Manuel Caballero Bonald ha llegado a una edad (79 años) en que se permite decir lo que le da la gana. «¿Si no lo digo ahora cuándo lo voy a decir?», pregunta con una cierta perplejidad dirigida a sí mismo. El escritor jerezano acaba de publicar Manual de infractores ( Seix Barral), un poemario donde se ha despojado de todo ese ornamento barroco que preside buena parte de su producción lírica. -Siempre escribe contra alguien. ¿Contra quién lo ha hecho esta vez? -Contra la estupidez de los estúpidos. Hay estupideces pasajeras, estupideces que todos decimos o cometemos alguna vez, pero hay un tipo de estupidez orgánica que se instala en algunos individuos y ya no los abandona. -¿Algún nombre? -No quiero decir nombres. -A Bush le suele tener en sus oraciones. -Pero lo de Bush es aún peor. Bush es un fundamentalista. Los fundamentalismos, tanto los cristianos como los musulmanes, son peligrosísimos. -Hay poetas que cada vez quieren ser más oscuros. Usted es cada día más claro. -He sido un escritor barroco, un escritor influido por Góngora, Quevedo y la tradición barroca andaluza, pero cada vez creo más en la claridad de la escritura. El buen escritor es el que expresa el mayor número de ideas o de sentimientos con el menor número de palabras. -Y el que mejor adjetiva. -El adjetivo es primordial. Es un arte dificilísimo, porque se trata de concordar palabras contrapuestas o discordantes. Es escritor quien inaugura, cada mañana, un nuevo adjetivo junto a un viejo sustantivo. O viceversa. -¿Por qué corrige incesantemente los poemas publicados? -Para mejorar lo dicho. Considero que un poema no se acaba nunca. Las palabras se gastan, envejecen, el uso las arruina, y hay que revitalizarlas. -¿Cuándo corrige no traiciona al escritor que fue? -Sí. Pero me puede más la voluntad de perfección. -Y si el escritor que fue resucitase, ¿qué haría con usted? -Nos daríamos de bofetadas. O intentaría estrangularme. Porque los dos, en parte, llevamos razón. -¿Cómo se ve la vida a su edad? -Con serenidad. Y también con ilusión. La ilusión y la curiosidad hay que mantenerlas o inventarlas. Son, además, dos armas infalibles para combatir el Alzheimer. No lo digo yo, lo dicen los médicos. -¿Sigue siendo un anarquista incendiario? 1397058884 Ya incendio poco. Más bien soy un anarquista de salón. Un anarquista con gustos de burgués. -Armó la marimorena en un reciente premio literario. Era el presidente y puso a parir al premiado. -Su obra, desde el punto de vista ideológico, me pareció detestable. -¿No presidirá más premios? -Ninguno de los comerciales, porque me he dado cuenta de que no es que haya una cierta presión para que gane uno u otro, es que son premios sucios. Están amañados. -¿Seguirá transgrediendo? -Hasta que las fuerzas me lo permitan.