El leonés Arroyo muestra su visión del Quijote en el Reina Sofía

Una visitante pasa frente a la obra «Parecen moscas», de Arroyo
Una veintena de artistas, representante de varias generaciones y estilos se acercan al Quijote a través de la escultura en la exposición Las tres dimensiones de El Quijote. El Quijote y el arte español contemporáneo que alberga hasta febrero el Museo Centro de Arte Reina Sofía. La muestra organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (Secc), la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (Seacex) y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, está enmarcada en los actos de celebración del IV Centenario de la publicación del Quijote y será inaugurada mañana por la ministra de Cultura, Carmen Calvo. Entre los creadores que participan en esta exposición se cuentan nombres como: Andreu Alfaro (Valencia, 1929), Eduardo Arroyo (Madrid, 1937), Miquel Navarro (Mislata, 1945), Juan Navarro Baldeweg (Santander, 1939), Cristina Iglesias (San Sebastián, 1956) y Francisco Leiro (Pontevedra, 1957), Jaume Plensa (Barcelona, 1955) o Alberto Corarón, quienes tras la indicación del comisario Francisco Calvo Serraller han hecho de la escultura su vehículo de comunicación y del Quijote el punto de partida para expresar su sueños, dudas y anhelos. Así la muestra reúne veinte obras que nacieron de la lectura del clásico de Cervantes o de las singulares interpretaciones que cada artísta tiene de las aventuras de este «antihéroe», como lo califica Calvo Serraller. «El Quijote simboliza la épica del antiheroismo y la escultura el arte más revolucionario y el que está más abierto a la modernidad», aseguró hoy durante la presentación de esta exposición, que pretende «vivenciar al Quijote de forma libre». Franquear las barreras El reto supone franquear las fronteras de la mera ilustración convencional y aceptar el desafío de plasmar en imágenes o en objetos de todo tipo, el formidable universo de sugerencias que nos describe Miguel de Cervantes en su más famosa y universal novela». «Esta muestra nace del corazón del Quijote», agregó asimismo Serraller. Para la mayoría de los artistas seleccionados, pertenecientes a varias generaciones, este reto planteado por Serraller ha concluido con interpretaciones muy interesantes. En este sentido, Eduardo Arroyo desde su talante sarcástico afronta su diálogo con el Quijote incluyendo uno de sus elementos más repetidos en su obras,«las moscas» que según explicó aparecen en el Quijote un par de veces y que sin embargo, simbolizan «lo español» de una manera clara. «Vivimos en un país de moscas cojoneras», explicó el artista. Junto a esta gran mosca, Arroyo presenta la figura del Quijote en varios materiales y coronado con un viejo brasero a la manera de sombrero.