México y el «malinchismo»
Su nombre fue Marina, mejor conocida como Malinche. Una de las veinte mujeres que le dieran a Cortés a cambio de paz y tranquilidad. Malinche fue una mujer sobre quien la historia ha callado mucho y sobre quien se ha hablado mucho, aunque escrito poco. Esa mujer que se convirtiera en la amante de Cortés y fiel interprete de los españoles. Cuando Cortés llegó a las costas de Tabasco tras la victoria, lograda gracias al espanto que produjeron los caballos, vino la paz, que los indios hicieron entregando a las mujeres a los antiguos enemigos. Entre ellas estaba una joven mexicana: Malintzin, Marina o Malinche, que se bautizó como Marina. La historia de México Malinche se convertirá en un símbolo del indio seducido y abandonado, dando lugar al término malinchismo .