| Entrevista | Patricia Cazón |
«He querido mostrar a la persona que se esconde tras el personaje»
Esta joven informadora leonesa publica su segundo libro, «Anecdotario», un ameno y revelador catálogo de algunas de las figuras más influyentes y conocidas del país

Para las Navidades ya estará en las librerías el nuevo libro de Patricia Cazón, «Anecdotario»
En anteriores entrevistas (a propósito de la publicación de su primer libro, Lágrimas de arena , o de la concesión del Premio Vargas Zúñiga) destacábamos el hecho de que se trataba de una «joven promesa» del periodismo, haciendo hincapié en su «juventud» y en su «arrolladora vitalidad». Patricia Cazón (Zotes del Páramo, 1980) conserva las dos últimas virtudes pero ha dejado de prometer para cumplir en firme. Además de su trabajo cotidiano en el diario As , publica ahora Anecdotario (ediciones Grupo 62); 18 perfiles sorprendentes de otras tantas figuras célebres. -¿Qué es exactamente «Anecdotario? -Se trata de 18 perfiles o pequeños reportajes, fruto de otras 18 entrevistas, que pretenden descubrir, mostrar, la persona que se esconde detrás del personaje. -¿Como periodista, qué le ha aportado exactamente escribir este libro? -Hacer el periodismo que a mí más me gusta; el periodismo humano y literario, el que me ha permitido ponerme bajo la piel del entrevistado, sentir lo que él sintió y trasladarlo al lector. Pero además me ha ayudado a saber cómo preparar a conciencia las entrevistas: por ejemplo, para la de Ferran Adrià me leí ¡200 folios sobre su vida! Otra cosa que he aprendido es a ir al detalle significativo, revelador. -¿Y al lector, que le puede aportar la lectura de «Anecdotario»? -Poder «tocar» a una persona que únicamente conoce a través de la televisión, la radio o la prensa. Ir más allá de lo obvio. Saber, por ejemplo, que Kiko Narváez no soporta el sonido de los cláxones. O «ver» la sonrisa de Juan Carlos Ferrero ante una niña que, muy cerca de él, preguntaba a todos quién era ese tal Ferrero del que hablaba todo el mundo. Todo eso habitualmente se nos escapa a los periodistas. Vamos tan rápido, buscando siempre el dato o la declaración, que nos olvidamos de la mirada, del guiño o del gesto... -De todos los personajes entrevistados, ¿cuál le ha cautivado o sorprendido en mayor medida? -Ferran Adrià es una persona increíble, recibe a absolutamente todas las personas que quieren verle, concede todas las entrevistas que se le piden. O el gimnasta Gervasio Deferr, al que yo llamo «adorable desastre» y que me fue a recoger personalmente a la estación de Sants... pero también ha sido un privilegio compartir cuarenta minutos con Fernando Sabater, o dos horas con Víctor Ullate, que es todo un psicólogo. Siéntense en el sofá y déjenle hablar. Además, con Antonio López, del Atlético de Madrid, fue muy especial, porque por mi trabajo en As le veía casi todos los días... Con Kiko me reí mucho y Carlos Hipólito me sorprendió, me pareció muy dulce y amable. Justo después de hacerle la entrevista fui a verle al teatro en El método Grönholm , en un papel de malvado, y no le reconocía ¡tan buen actor es! -¿Qué nos pasa con los famosos? ¿Por qué nos «deslumbran tanto»? -La verdad es que a mí el fanatismo se me quitó a los quince años. Era seguidora del Real Madrid de Baloncesto y, cuando vinieron a León, uno de los jugadores me garrapateó sin ganas una firma en el papel que yo le tendía con toda la ilusión. Mira, el famoso es una persona que tiene todos los días un foco que le ilumina, que le hace más guapo, más alto... y que le convierte en un «representante» de algo, es un referente más que una persona. Y ese referente también forma parte de nuestra vida, porque aparece a través de nuestra tele, está en nuestro revistero... y es que somos muy cotillas. Si nos encanta hablar de la vecina, también nos encanta hablar de ellos. -Aunque no se puede comparar los famosos que aparecen en este libro con lo que se ha dado en llamar «famoseo», ¿no? -No, claro. Todas las personas que aparecen en Anecdotario son auténticos profesionales, y además, sencillos y buena gente. No me ha decepcionado ninguno. -¿Había alguna pregunta que le hiciera a todos ellos? -Sí, ¿cuál fue el momento más embarazoso de su vida? La verdad es que se quedaban pensativos durante un rato largo. Rubén Cacho me confesó que ese momento fue cuando abrazó al Rey después de una victoria y se dio cuenta de que estaba todo sudado... -¿Habrá un segundo tomo del «Anecdotario»? -Sí me gustaría, porque me ha quedado mucha gente interesante por entrevistar: los Estopa, Rafa Nadal, Rosa Montero, El canto del loco, Melendi, Sebastián Álvaro... con el mismo formato que éste, en el que la anécdota desnuda al personaje y lo humaniza, y en el que yo puedo puedo formar o no parte de la entrevista. La verdad es que éste no es un libro, son 18.