Una exposición de Díaz-Caneja traslada a Roma el alma de la tierra de Castilla
El Instituto Cervantes de Roma inauguró ayer una retrospectiva dedicada al pintor español Juan Manuel Díaz-Caneja, con 36 telas que recorren su evolución artística y el influjo que en su obra ejerció Castilla, su tierra natal. La muestra Caneja: el alma de Castilla se ha organizado con motivo del centenario del nacimiento del pintor (Palencia 1905-Madrid 1988), con cuadros que llegan a la capital italiana después de haber formado parte de la exposición homenaje que este año le dedicó el Museo Reina Sofía de Madrid. Se trata de una selección de obras que van desde el muy temprano El farol , que Caneja pintó con veinte años y en el que ya mostraba su interés por la línea geométrica, hasta Tierra Roja o el Paisaje castellano que en característicos tonos terrosos realizó en sus últimos año de vida. Centenario del artista También destacan óleos como Iban a comunicar (1948) o Mujer peinándose (1950), ambos pertenecientes a su época más figurativa, en la que enriqueció su gama de colores con diversas tonalidades y matices. La exhibición, abierta hasta el 26 de enero, enseña a un Caneja intérprete de la luz y el color de Castilla con su particular estilo, que hace de la línea y los tonos como protagonistas indiscutibles. La muestra ha sido organizada por el Instituto Cervantes con la colaboración de la Fundación Díaz-Caneja y Caja Duero, y supone la primera etapa de los eventos que se realizarán a nivel internacional con motivo del centenario del nacimiento del artista