El Emperador proyecta en primicia europea «Drawing Restraint 9»

Matthew Barney y Bjork, pareja en la vida real, protagonizan el film
El talento creativo del realizador Matthew Barney y la cantante Bjork se funden y alimentan en una sugerente y extravagante propuesta audiovisual que este mediodía se proyectará en el Teatro Emperador; un estreno absoluto a nivel nacional que complementa la exposición Fusión. Aspectos de la cultura asiática en la colección Musac que exhibe a partir de hoy el museo. El artista plástico norteamericano y la cantante islandesa, que obviamente también se ha hecho cargo de la banda sonora, han fundido sus inquietudes en un proyecto común caracterizado por el espíritu vanguardista y el cripticismo narrativo. Rodada en la bahía de Nagasaki, dentro de un barco ballenero, Drawing Restraint 9 utiliza simbólicamente el proceso de construcción de una escultura de vaselina líquida, llamada The Field, para mostrar el enfrentamiento entre restricción y creatividad. La llegada de dos invitados occidentales, a los que se viste con trajes basados en la iconografía de las bodas sintoistas tradicionales, será el inicio de una ceremonia de purificación que será interrumpida bruscamente por una fuerte tormenta. El poético final, en el que dos ballenas persiguen la embarcación en dirección a la Antártida, ejemplifica a la perfección las intenciones finales de la película; conmover al espectador con una singular mezcla de imágenes y música que tienen varias posibles lecturas. Algo bien definido en una banda sonora que supone la segunda incursión de Bjork en el campo cinematográfico tras su tormentosa experiencia con Lars Von Trier en Dancing in the dark . Aunque logró el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes, la singular intérprete mostró su disconformidad con una obra que tenía demasiados lazos con el teatro musical. Su alianza, personal y artística, con Barney ha posibilitado que en esta ocasión haya podido experimentar con una línea de actuación que ya mostró en el incomprendido Medulla . Su voz 'a cappella', que suena como un instrumento más, susurros y gritos distorsionados, conviven con una delicada instrumentación en la que se funden trompetas, oboes y arpas. La influencia oriental alcanza su grado máximo en una suite creada expresamente para uno de los instrumentos más antiguos de la historia de la humanidad, el sho. Los espectadores leoneses serán hoy testigos de excepción de la última aportación al cambiante universo artístico de un hombre que puede presumir de ser el creador más joven que ha protagonizado una retrospectiva en el Guggenheim neoyorquino. Tras asombrar con su anterior proyecto, The Cremaster Cycle, Barney ha vuelto a jugar con distintas disciplinas creadoras para urdir un relato marcado por la plástica y la fascinación. Una extravagante propuesta fílmica que dinamita todos los códigos. Hora: 12.00 horas. Entrada: libre.