Javier Mariscal dice que sin libertad es como se puede diseñar bien
El diseñador valenciano Javier Mariscal, que entre otros trabajos creó la mascota de los Juegos Olímpicos de de 1992 en Barcelona, aseguró ayer que «gracias a Dios, la libertad no existe nunca en el diseño, y es como se puede diseñar bien, sabiendo muy bien cuáles son los objetivos». Hablar de «inspiración» en el diseño «es un insulto», puesto que detrás de su trabajo «hay un programa al que hay que ajustarse», afirmó en rueda de prensa Mariscal, que presentó la decoración que ha creado para la fachada del hotel Silken Puerta Málaga. En el estudio que dirige, en el que trabajan más de treinta personas, «está prohibido decir'qué bonito es esto: funciona o no funciona, nada más», subrayó. «La gran mayoría de buenos diseños se deben a que hay detrás un buen cliente que sabe hacer un buen 'briefing'», según el diseñador, que insistió en que «cuanto más te acotan, mejor puedes trabajar». Mariscal cree que «ya han pasado los tiempos, en los años 70, cuando los americanos inventaron la identidad (corporativa) y hasta en el culo de las azafatas ponían los logotipos».