Cinco arqueólogos se turnarán este mes para explicar este «tesoro» durante seis horas diarias
Cientos de personas han visitado la cripta de la Catedral en apenas dos días
Es la primera vez que unos restos arqueológicos provocan tanta expectación
Cientos de personas han visitado ya la cripta de Puerta Obispo en los dos días que lleva abierta al público, tras ser inaugurada oficialmente el viernes por el alcalde, Mario Amilivia, y el concejal de Patrimonio, Jesús María Cantalapiedra, quienes pisaban por primera vez un espacio que ha permanecido clausurado durante una década. En el interior se han mantenido a salvo restos de las termas y de la Porta Principalis Sinistra, aparecidos durante las obras de pavimentación del entorno de la Catedral. Corría el año 1996 y el Ayuntamiento decidía por primera verz conservar in situ unos restos arqueológicos. Junta y Ayuntamiento no se pusieron entonces de acuerdo en quién debía pagar las obras y el constructor decidió clausurarlas a la espera de cobrar más de 400.000 euros. El Príncipe de Asturias, que inauguró la peatonalización de la Catedral se convertía así en el primer y único visitantes de los valiosos retos romanos. Diez años después, el Ayuntamiento ha asumido aquella deuda en su presupuesto y la cripta ha abierto sus puertas a todos los ciudadanos. El misterio que ha envuelto a esta urna subterránea justifica el elevado de número de visitantes. Nunca hasta ahora unos restos arqueológicos de la ciudad habían concitado semejante expectación. Los cinco arqueólogos de la empresa Talactor que enseñan la cripta durante este mes -que no cerrará ni los domingos ni los festivos- se han visto desbordados. Lo cierto es que, a simple vista, es difícil para quien no sea un experto darse cuenta de la importancia de este hallazgo. Más de 12.000 piezas extraídas de esta pequeña «cata» de apenas 300 metros cuadrados han permitido a los expertos reconstruir parte del pasado de la ciudad. «Estas piedronas», como las calificaba uno de los primeros visitantes, han cambiado en parte la historia que conocíamos hasta ahora. Por ejemplo, tras la marcha de la Legio VII y hasta la Edad Media la ciudad no queda vacía y abandonada. Algunas cerámicas omeyas, aparecidas únicamente en Granada, Córdoba y, también en esta pequeña cripta, prueba además los estrechos lazos entre León y la comunidad musulmana. La aparición de restos de las termas en esta zona permite establecer el gigantesco perímetro de los baños romanos, muy superior al de la Catedral.