En las pirámides y la Esfinge
Una tecnología similar a la que se está usando en estos momentos para recrear la muralla de León se utilizó hace dos años en las pirámides de Gizeh y la Esfinge. El estudio sirvió, entre otras cosas, para revelar cuatro áreas anómalas en el centro de cada uno de los lados de la pirámide de Keops. Estas anomalías comienzan en la parte superrior y obviamente se prolongan hasta la base del edificio, que es donde la deficiencia de la piedra se vuelve visible al ojo humano. Asimismo, cuando se puso en marcha la animación, su vector mostró que tuvo que haber existido una estructura similar a un canal en el centro de cada cara que más tarde fue ampliado desde abajo hacia arriba debido a la acción de la corrosión. El significado de esta anomalía está siendo aún investigado, pero puede deberse al intento de controlar la cal de la piedra.