El actor británico Clive Owen llega a San Sebastián para encender un festival apagado de glamour
La llegada de Clive Owen, una de las estrellas del momento, encendió ayer un festival de San Sebastián hasta ahora apagado de glamour. El ídolo apareció relajado y sonriente y se detuvo durante unos minutos ante el casi centenar de fans que le esperaban, para firmar algunos autógrafos. Pasadas las cuatro y media de la tarde, con media hora de retraso sobre el horario previsto, el protagonista de Children of men , la película del mexicano Alfonso Cuarón que ayer se proyectó en la sección Zabaltegi, llegó al hotel María Cristina, vestido con vaqueros, chaqueta de cuero negro, camiseta blanca, gafas de sol estilo policía, y luciendo ostensiblemente su alianza de hombre casado. El grupo de fans -el más numeroso en lo que va de festival- reunido en las inmediaciones del hotel, recibió entre gritos a la primera estrella de esta edición del festival donostiarra, que respondió con largas sonrisas a las aclamaciones. Se trataba, en su gran mayoría, de jovencitas aadolescentes, todas ellas armadas con cámaras y videocámaras digitales para inmortalizar a la estrella británica, protagonista de películas como Closer , por la que optó al Oscar en la categoría de Actor Secundario, o Plan oculto , de Spike Lee.