Diario de León

Arístides Vargas, autor, director y protagonista, se inspiró en presos de la dictadura argentina

Malayerba llega al Auditorio con una peculiar versión del Quijote

«La razón blindada» aborda la posibilidad de traspasar los barrotes y la soledad en una prisión

Detalle del cuadro de Goya «Niños en el carretón», robado en EE.UU.

Detalle del cuadro de Goya «Niños en el carretón», robado en EE.UU.

Verónica Viñas
León

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Al actor y director teatral Arístides Vargas le impactó la historia de los presos políticos que durante la dictadura argentina hacían teatro en secreto en una prisión de la Patagonia. Su hermano, Chicho Vargas, era uno de los internos de la cárcel de Rawson. Los reclusos, con fuertes medidas de seguridad, evadían la vigilancia sentándose dos de ellos en un banco simulando que conversavan, cuando en realidad estaban actuando para un reducido número de compañeros, que, a corta distancia, podían seguir la representación. Sin posibilidad de acceder a textos teatrales, los actores tenían que improvisar. Así surgió el embrión de La razón blindada. Escrita, dirigida y coprotagonizada por Arístides Vargas, la obra presenta a dos presos políticos -personajes interpretados por el propio Vargas y el actor Gerson Guerra-, que, para evadirse del horror en el que viven, se juntan los domingos para contarse la historia de Don Quijote y Sancho Panza. Basada en El Quijote , de Cervantes, en La verdadera historia de Sancho Panza, de Kafka, y en las narraciones de presos políticos argentinos, la obra gira en torno a la privación de la libertad y la imaginación como única huída. Vargas juega con el vacío y la luz como cómplices sobre el escenario, para recrear no sólo una atmósfera, sino el sufrimiento de alguien que vive tras unos barrotes. Para Arístides Vargas existe un paralelismo entre Cervantes y los citados presos, ya que el autor de El Quijote comenzó a fabular en torno a este personaje desde la cárcel; y, para todos, la fantasía es la única vía de escape. Una tragicomedia donde es posible aplicar el humor incluso a situaciones dolorosas. La pieza se desarrolla con una absoluta austeridad de elementos e incluso de recursos, ya que los actores no se levantan de la silla, pero el resultado es una auténtica lección de interpretación. Austeridad de decorados, un buen guión y una mejor puesta en escena son las tres claves de la compañía Malayerba, que hoy las mostrará sobre el escenario del Auditorio. Lugar: Auditorio Ciudad de León. Hora: 21.00. Entradas: 10 euros.

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