La Mari rescata en un disco la trayectoria de Chambao
La Mari no deja de sonreírle a la vida. Y eso que la vida le propina buenos golpes. «El cáncer me enfrentó conmigo misma y superalo me ha hecho más fuerte», dice risueña la dulce y envolvente voz de Chambao. María del Mar Rodríguez, La Mari , mantiene ahora viva y en solitario la llama de este grupo que patentó con enorme éxito el flamenco chill. Una fórmula que triunfa de Andalucía a Japón pasando por Finlandia y que no deja de generar imitadores. La Mari no se arredra. Le diagnosticaron un cáncer de mama al tiempo que «los malos rollos» acabaron para siempre con la formación original del grupo. El diagnóstico «fue una puñalada», pero decidió seguir adelante, afrontar «lo que viniera» en solitario. Siguió haciendo camino y ofrece ahora un doble CD con una antología de Chambao. Se titula Caminando 2001-2006 , rescata lo mejor de la banda malagueña e incluye una versión de Rosa María, de Camarón. El golpe El diagnóstico fatal llegó en plena promoción de Pokito a Poko, el tercer álbum del trío. «Me tambaleé y casi tiro la toalla», recuerda. Pero lejos de hundirse, La Mari alternó la radioterapia con la promoción. No dejó de cantar ni de componer. Perdió el pelo, dio conciertos con un pañuelo disimulando la calvicie y adelantó la necesaria intervención que le devolvería la esperanza. Ya recuperada, sigue en la brecha y continúa con un tratamiento hormonal. Recién llegada de Nueva York, donde acompañó a Ricky Martin, en la gala de los Grammy Latinos, afronta las maratonianas jornadas de promoción del nuevo disco, en las tiendas desde hace una semana. Repasa la corta en intensa carrera de Chambao rescatando sus tres discos: el descatalogado Flamenco chill, Endorfinas en la mente y Pokito a Poko. Incluye un DVD con un directo memorable, el concierto ofrecido en pleno tratamiento, en el castillo Soahil en Fuengirola, con Bebe, Antonio Carmona y El Bicho. Para más adelante deja La Mari la composición de las canciones de su nuevo disco en el que «muestro que me he quedado sola y hablaré de mi enfermedad».