Camino se escribe en cirílico
La bailarina leonesa triunfa en la ciudad rusa de Voronezh: ha sido la primera española en dar allí clases de flamenco y actuó en los actos del 420 aniversario de su fundación
Camino López Santos, durante una de las clases que impartió en Voronezh
Ostenta el más típico nombre leonés de mujer, comenzó bailando titos y jotas y ahora triunfa a miles de kilómetros de distancia de su tierra natal: nada más y nada menos que en Voronezh, Rusia, donde ha participado en los grandes fastos del 420 aniversario de esta población, precisamente en proceso de hermanamiento con la capital leonesa. Nos cuenta Camino López Santos que desde muy pequeña se sintió atraída por la danza, «comencé a los cuatro años en un grupo de bailes regionales leoneses en el colegio. A los seis, les pedí a mis padres que me inscribieran en una academia para hacer ballet, dos años más tarde comencé a estudiar flamenco en esa misma academia». Así estuvo en León hasta que, al no existir en la ciudad una escuela que imparta danza a nivel superior, tuvo que marcharse a Madrid. De su reciente estancia en Voronezh, donde impartió clases de flamenco, Camino asegura que la experiencia ha sido «extraordinaria; me acogieron con mucho cariño y con verdadero entusiasmo tanto por parte de las personas interesadas en el curso de flamenco que impartí, la directora y las profesoras del centro que seguían mis clases, como los medios de comunicación. Me hicieron entrevistas para la televisión, dos periódicos y dos revistas; era la primera vez que una bailarina española daba clases en esta ciudad. Destacaría dos cosas: la emoción de las alumnas del grupo por poder bailar flamenco y por recibir lecciones de una auténtica española y, en segundo lugar, la invitación que me hicieron para bailar en público, en el acto central del 420 aniversario de la fundación de la ciudad. Fue verdaderamente emocionante representar a mi país tan lejos y con tanto público». Subraya Camino López Santos que actualmente el interés de los rusos por lo español es «enorme, y lo digo por mi experiencia personal, aquí y allí, ya que conozco a muchos rusos. Tuve casi todos los días espectadores en los ensayos y gente que grababa para tener recuerdo de las clases. La cultura española, en general, interesa mucho y en esta ciudad de Voronezh hay muchos estudiantes que estudian español, conocen a nuestros grandes escritores y a bastantes de nuestros músicos». Así pues, quince días muy intensos que fueron posibles por la serie de convencios establecidos entre las universidades de León y Voronezh, unos contactos de los que se esperaba surgiera un hermanamiento oficial entre las dos ciudades, pero que por el momento se ha quedado en la organización de varios actos culturales como las clases que la joven bailarina y profesora leonesa Camino López Santos acaba de impartir en plena estepa.