El nuevo proyecto museístico permitirá mostrar tesoros que permanecen en los almacenes

Imagen del pellote de seda de la infanta María
La reforma de las salas expositivas del Museo de San Isidoro se aprobó en el año 2000 con cargo al 1% Cultural pero nunca se ejecutó. Siete años después podría realizarse este gran proyecto que, entre otras cosas, posibilitará sacar a la luz tesoros que permanecen -a causa de la limitación del espacio- en los almacenes de la Colegiata. Entre las joyas que aún no han sido expuestas hay ornamentos litúrgicos pertenecientes a los siglos XIV y XV, así como el Pendón de Baeza, que se expuso al público por última vez en el año 2002 con motivo de la exposición San Isidoro, Doctor Hispaniae . Asimismo, la ampliación de los espacios para la exposición de las piezas isidorianas permitirá mostrar por primera vez en León el ajuar funerario de la infanta María, que fue restaurado por el Centro de Simancas en 1997 y que se descubrió con motivo de la investigación arqueológica que puso en marcha Encina Prada. Se trata de una de las piezas textiles más importantes de cuantas existen en España puesto que no hay prendas medievales (data del siglo XIII) tan antiguas como ésta. El ajuar está compuesto por ataúd mudéjar recubierto de tela de seda y cuero, un pellote de seda con forro de piel, un almohadón brocado, una camisa de algodón y unas calzas en lino crudo.